4 de septiembre de 2019

. Diego Maradona y Gimnasia: las razones de una jugada revolucionaria y los detalles que faltan para que sea el próximo director técnico


Parecía un rumor: de ésos que generan mucho alboroto y no tienen demasiada consistencia; de ésos que, como un globo sin nudo, se inflan rápidamente y se deshinchan enseguida. Ya no lo es. Es una noticia con todas las letras: Gimnasia fue a fondo por Diego Maradona. Lo quiere como director técnico. La comisión directiva está convencida de que lo necesita sí o sí y el deseo se transformó en obsesión. Lo que confirma su probable llegada es que al DT le interesa la propuesta.





Ayer, mientras los dirigentes aseguraban que iban a intentar seducirlo, el propio Diego lanzaba una publicación en su cuenta oficial de Instagram. Un mensaje que exaltó la efervescencia: "Estoy bien de salud y por supuesto que sería un honor para mí dirigir en mi país. Siempre me gustaron los desafíos". Si era una posibilidad, el exentrenador de Dorados de Sinaloa se encargó de agigantarla. Horas más tarde hubo una reunión entre Gabriel Pellegrino, presidente del club platense, y representantes del ex N° 10.





¿Qué le falta a esta historia? El desenlace. Hoy continuarán los llamados y las reuniones a la espera de una respuesta definitiva. La oferta ya se hizo.





Habrá que ver cuál es la contestación de Maradona, quien aguarda resultados de estudios médicos para saber si se encuentra en óptimas condiciones como para hacerse cargo de un plantel profesional. Hace 40 días le colocaron una prótesis en su rodilla derecha y hoy no sería recomendable el trabajo de campo que realiza un DT de alta competencia. La CD albiazul cree que una figura de semejante envergadura servirá para paliar dos crisis: la futbolística y la financiera.





Maradona lejos está de garantizarle a Gimnasia la salvación deportiva. Sin embargo, sí representa una revolución. Y si se trata de un manotazo de ahogado, es uno de categoría. De jerarquía internacional. El equipo de La Plata, muy complicado en los promedios, necesitaba despegarse de la medianía y vaya si lo hizo. Decidió ofrecerle el cargo de técnico al personaje más convocante de la historia del fútbol. El Tripero precisa de un inminente cambio de rumbo y con la llegada de Maradona los dirigentes pretenden una importante inyección anímica. Un gran golpe de efecto. La intención es ocasionar un giro rotundo, que ayude a modificar el presente: está último en la Superliga (un punto sobre 15) y también en los promedios (57 unidades en idéntica cantidad de encuentros). "Lo que puede aportar a nivel motivacional es tremendo", le dice a LA NACION José Luis Staiano, importante directivo del Lobo. Casi que lo garantiza.





La segunda razón es lo que Diego provocaría en el factor monetario. La dirigencia sostiene que su arribo causará un poderoso y positivo impacto en las arcas de la institución. Gimnasia se encuentra concursado y la marca Maradona producirá ingresos que no posee en la actualidad: mayor venta de camisetas, recaudaciones récords en los partidos, publicidades de elite y varios etcéteras. Incluso, posicionar al club a otra escala por fuera de los límites de su ciudad. Más allá de sortear la crítica situación futbolística, el Lobo debe sanear su economía y el N° 10 emerge como una oportunidad histórica. "Significa un foco de atracción por la pasión que genera, pero también por la llegada de empresas concretas. El desafío será cómo hacemos para sincronizar las estructuras que tenemos con un personaje tan grande. Y que esto nos haga crecer", expresa Norberto Gobbi, responsable de marketing tripero. Y el tesorero Gerardo Marzola confirma: "En lo financiero, sería un cambio sideral".





A pesar de que hay opiniones divididas, el termómetro de la capital bonaerense indica que la mayoría tiene ganas de ver a Diego con la indumentaria albiazul. Los más pasionales están a favor y otros, un tanto más analíticos, enumeran los riesgos. "Nadie te puede prometer que te salvará del descenso. Entonces, prefiero que sea Maradona y verlo con nuestro escudo", le confiesa Diego Galván, socio de Gimnasia, a LA NACION. Su amigo Juan Ignacio Villalba, otro asociado tripero, le sale al cruce: "No estoy de acuerdo porque me parece que no está en condiciones psíquicas de manejar y potenciar a un plantel. Yo elegiría un DT de otro perfil, como por ejemplo De Felippe".





Puede salir muy bien o muy mal; en esta decisión, parece no haber grises. Lo concreto es que Diego se acerca al Lobo y en la dirigencia están ansiosos por su respuesta. Una jugada tan osada como revolucionaria.


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