3 de enero de 2020
En la búsqueda de poner "a la industria de pie", el Gobierno de Alberto Fernández avanza en medidas tendientes a la colocación de trabas para realizar importaciones. Las licencias no automáticas que salían en 3 días ahora pueden tardar hasta 60. Aseguran que el objetivo apunta a defender la producción del país.
En vistas claras a la profundización de la administración del comercio exterior, ya se pueden observar cambios en el Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI). Los despachantes observa desde la semana pasada que los trámites con licencias automáticas y no automáticas venían frenadas.
Cabe destacar que se trata de un cambio rotundo en comparación a la gestión de Mauricio Macri donde las licencias automáticas podían salir hasta en 24 horas, mientras que la no automáticas se aprobaban con un plazo de máximo de 72 horas.
Si bien el Gobierno explicó que habrá un "proceso de administración del comercio", hace hincapié en que el mismo se hace con la utilización del sistema SIMI que fue impuesto anteriormente. A su vez se confirmó que el plazo para aprobar las licencias será de 60 días, los establecidos por "la organización mundial de comercio".
La medida termina repercutiendo sensiblemente sobre las operaciones de importación generando así trabas para el ingreso fluido de mercancías desde el extranjero.