18 de febrero de 2020
El Papa Francisco acompañó a la familia de Fernando Báez Sosa a un mes del asesinato del joven en Villa Gesell. Las palabras del sumo pontífice fueron leídas por el sacerdote que llevó adelante la misa frente al boliche Le Brique, lugar donde los rugbiers ejecutaron el crimen.
Una “compañía espiritual”, así describió Francisco a su presencia en esta jornada especial del primer mes aniversario del caso que conmociona a todo el país.

“Queridos hermanos, sé que celebrarán una misa en Villa Gesell al cumplirse un mes del asesinato de Fernando Báez. Quiero asegurarles mi compañía espiritual ese día. También yo celebraré la eucaristía por Fernando y sus padres”, señala la carta que fue leída durante la misa que se celebró esta tarde en la ciudad balnearia.
“Por favor, no se olvide de rezar por mí. Que Jesús los bendiga y la virgen santa los cuide. Fraternalmente, Francisco”, finaliza el texto. Cabe destacarse que el Papa ya se comunicó con la familia días atrás al tener conocimiento de la repercusión social que generó el caso en el país.

Cientos de personas se congregaron en Villa Gesell para participar de la misa en la que el sacerdote Gabriel Mestre pidió "verdad y justicia por Fernando". Hubo aplausos cerrados y un manto de respeto total hacía la víctima que fue brutalmente asesinado y su familia.
Mientras tanto en el Congeso, se realizó el acto oficial en el que miles de personas acompañaron a la familia de la víctima. Graciela, la madre de Fernando, tomó la palabra y aseguró que a su hijo "lo mataron a traición" y reclamó una y otra vez "justicia".
En esta misma tónica se escucharon reclamos en la misa de Villa Gesell, donde el pedido para los rugbiers fue de "perpetua". Llamaron "asesinos" a los imputados y exigieron "que paguen".