24 de febrero de 2020
El próximo jueves, Independiente se medirá ante Fortaleza por el partido de vuelta de la primera fase de la Copa Sudamericana. Pero además de la tensión deportiva que genera el duelo que terminó 1 a 0 a favor de los de Avellaneda, en los últimos días se le sumó la cuota de violencia en la zona donde se disputará el partido por una huelga policial.
Desde el miércoles pasado hay una escalada de violencia en la ciudad de Ceará en la que se registró 147 muertes. La escalofriante se da en el medio de una huelga policial con amotinamiento por reclamo de mejoras salariales. Unos 200 hombres agentes fueron desvinculados de las fueras policiales y la Gendarmería llegó hasta el lugar para restablecer el orden.
La atemorizante escalada de violencia afecta directamente a Fortaleza, Caucaia, Itapajé, Canindé, Juazeiro do Norte. En este contexto, Independiente viajará este martes rumbo a Brasil ya que por ahora el partido no corre peligro.

Para la Conmebol se tratan de "hechos aislados" y por ahora el partido se disputará normalidad. El presidente del club Fortaleza quiso poner paños fríos a la situación: "Nosotros sabemos de la preocupación de Independiente sobre la situación en nuestra ciudad, pero quiero aclarar que es un movimiento muy localizado en algunas regiones y aseguro que no va a haber ningún problema. No corre ningún riesgo el partido".
En este sentido el dirigente sostuvo que una multitud estará presente en el estadio por lo que le dijo a los hinchas de Independiente que serán "muy bien tratados". Esperan que con la intervención del presidente Jair Bolsonaro la situación comience a encaminarse hacia una solución y que el encuentro se dispute sin problemas.