16 de marzo de 2020
Se trata de una medicación antiviral que originalmente fue pensada contra el ébola, y que resultó ser eficaz contra el MERS y otros coronavirus. Actualmente son 120 países afectados por el COVID-19, y si bien no tiene tratamiento ni vacuna, este antiviral podría combatirlo.
Desde que se confirmó que una paciente enferma tenía coronavirus hasta que el uso de remdesivir fue aprobado, pasaron solo 36 horas, informó George Thompson, médico de la Universidad de California en Davis.
Se trataba del primer caso identificado de propagación comunitaria en Estados Unidos: una persona que había dado positivo en el examen y no había viajado a ningún país afectado ni había tenido contacto con otro caso confirmado o siquiera con síntomas.

"Al día siguiente de la aplicación de la droga mejoró consistentemente", expresó Thompson. "No puedo probar que esté relacionado. Ojalá hubiesemos podido hacer pruebas seriales de su sangre, pero no pudimos por falta de recursos", prosiguió.
Actualmente, un ensayo clínico de la Universidad de Nebraska intenta determinar si el antiviral podría ser una de las claves para detener la pandemia que azota contra todo el mundo.
"En la actualidad hay cinco ensayos clínicos de remdesivir para el COVID-19: dos los realizan científicos chinos, uno sobre infecciones graves y otro sobre infecciones leves y moderadas; uno tiene el patrocinio del Instituto Nacional de Salud, y los otros dos están en manos de Gilead en distintos países que tienen más casos de gravedad de la enfermedad", afirmó Stat, vicepresidente de virología de Gilead.
Asimismo explicó que si el medicamento tiene éxito en los ensayos, en principio se utilizaría sobre todo en pacientes con síntomas severos u hospitalizados, lo que sería en un 15 y 20% de los casos.
