3 de abril de 2020
Debido al escándalo que se dio a conocer esta mañana en la que, cientos de adultos mayores se aglomeraron en las puertas de los bancos para poder cobrar, el presidente se comunicó inmediatamente por teléfono con Miguel Pesce, titular del Banco Central.

Al finalizar la comunicación, Pesce comenzó a redactar la resolución que indicaba la apertura de los bancos durante el próximo fin de semana y, posterior a esto, llamó por teléfono a Sergio Palazzo, secretario general de la Asociación Bancaria, quien durante varios días se negó a abrir las sucursales durante la cuarentena, pero luego se retractó.
Fundamentalmente, fue la postura de Palazzo lo que provocó la "calentura" del mandatario argentino quien lo acusó de "haber maltratado" a los adultos mayores y a los beneficiarios de planes sociales que estuvieron toda la madrugada en la calle esperando a cobrar el bono concedido por el Gobierno para paliar la crisis de la pandemia.

No obstante, Palazzo no fue el único en la mira del presidente, ya que también, ante dicho escándalo, se contactó por privado con Alejandro Vanoli, titular de la Anses a quien le exigió explicaciones. Vanoli es el mayor responsable político y administrativo, ya que tenía conocimiento que más de 11 millones de personas se habían inscripto para percibir el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), y se consideró que hizo muy poco para resolver la crisis prevista.

Fue así como Fernández ajustó cuentas con Pesce, Palazzo y Vanoli ante la injusta situación que tuvieron que atravesar cientos de beneficiarios del IFE. Son los principales responsables que debieron tomar las medidas necesarias para evitar la aglomeración de personas en plena cuarentena, pero dejaron en claro la manera en que los desprotegen.