7 de abril de 2020
El impacto que generó la propagación de la pandemia del coronavirus implicó la postergación de las competencias en la mayoría de los países. Solo algunas naciones, como Bielorrusia o Nicaragua, deciden continuar con su cronograma establecido cuando el planeta se encuentra en una emergencia sanitaria sin precedentes por la expansión del COVID-19.

En este contexto, la FIFA anunció una serie de recomendaciones y directrices para impedir diversos conflictos que podrían producirse en el corto plazo y durante el período en el que se reanuden los certámenes nacionales e internacionales. Las medidas fueron aprobadas por unanimidad y recibieron el respaldo del Bureau del Consejo del organismo.
El proceso para determinar las iniciativas estuvo a cargo de un grupo de trabajo que fue gestionado por el vicepresidente de la FIFA y presidente de la Comisión de Grupos de Interés del Fútbol de la FIFA, Vittorio Montagliani. Los grupos de interés están compuestos por representantes de instituciones, futbolistas, ligas, federaciones y confederaciones.
Los contratos de los jugadores constituían uno de los interrogantes que más preocupación suscitaba. Es habitual que los vínculos expiren en la misma fecha en la que finaliza una temporada. Por lo tanto, con la actividad oficial suspendida, se recomienda que los contratos se extiendan hasta la culminación de la vigente campaña.
Un procedimiento similar se aplicará para los vínculos que estaba previsto que iniciaran al comienzo de la siguiente temporada: se aplazará la entrada en vigor de los mismos.
En el aspecto económico, el ente que regula al fútbol mundial resaltó los conflictos financieros que deberán afrontar los clubes al hallarse en un pasaje con escasos ingresos. La reducción de los salarios de los futbolistas se convirtió en una de las herramientas primarias de los directivos para ahorrar dinero.

El órgano rector incitó a ambas dos partes a que colaboren de manera mutua con la intención de lograr un acuerdo. Si no se consigue una resolución, y los casos son elevados a la FIFA, se examinarán los siguientes factores: la existencia de un intento genuino por parte de la entidad de llegar a un acuerdo con los jugadores; la situación económica del equipo; la proporcionalidad de las adaptaciones a los contratos de los futbolistas, los ingresos netos de los jugadores después de adaptar los vínculos y el trato igualitario a los intérpretes.
En cuanto al mercado de pases, se permitirá aplazar las ventanas de transferencias para acoplarlas entre el final de la actual campaña y el comienzo de la próxima. Además, la regla que obliga a las instituciones a ceder a los futbolistas a las selecciones no será efectiva para los partidos internacionales de junio de 2020 y los jugadores podrán rechazar la convocatoria sin sufrir un castigo disciplinario.
Fuente: Don Balón