12 de abril de 2020
El presidente Alberto Fernández se refirió de manera crítica a quienes plantean "el dilema entre la economía y la salud" para enfrentar al coronavirus por considerar. Lo consideró falso y sostuvo que prefiere "tener un 10 por ciento más de pobres y no 100 mil muertos".

"De la muerte no se vuelve, pero de la economía se vuelve", recalcó el jefe de Estado en una entrevista realizada en la Residencia de Olivos por el periodista Jorge Fontevecchia para Net TV.
En la entrevista el mandatario dijo que "nunca" dudó en declarar el aislamiento social, preventivo y obligatorio, pero admitió que su "duda estuvo con el fin de las clases". A su vez destacó que le prestó "mucha atención a lo que dicen los científicos".
En este punto aclaró: "Prefiero tener 10 por ciento más de pobres y no 100 mil muertos en la Argentina por coronavirus. Los que plantean el dilema entre la economía y la salud, están diciendo algo falso. Sé que tengo que preservar a la pequeña y mediana empresa y a las grandes también".
Fernández aclaró que sabe que tiene que lograr que los que puedan producir y exportar, que produzcan y exporten porque me hacen falta las divisas para comprar respiradores.
"Espero hacer todo esto y que crezca la economía, pero sé que se está estancando. Tratamos de evitar que nadie vaya a la quiebra; que a la clase media no se la devore la crisis; que las clases más pobres se sostengan. Estoy previendo todo eso", explicó Fernández.

Reconoce que la cuarentena de un mes y medio terminará por afectar directamente a la economía del país. "La economía se va a hacer trizas para todos, no solo para nosotros", aseguró al tiempo que consideró que "también, es una gran oportunidad de hacer un mundo más justo y legítimo".
Por otro lado, el jefe de Estado aseguró que "no podría vivir en paz sabiendo que, pudiendo evitar una muerte, dejé que esa muerte ocurra", y admitió que tiene "una sensibilidad especial con los más grandes, porque son los que hoy se muestran más débiles en esta situación".
En medio de fechas importantisimas para la religión, Fernández aseguró que es católico "no muy practicante" y uno de los grandes daños que la Argentina le hizo al Papa es "ver quién se apoderaba del él, si era kirchnerista, peronista, si era anti kirchnerista, si estaba con el campo, con el gobierno", destacó.
El Presidente también fue consultado fue consultado sobre el proceso de compra que generó polémica en Desarrollo Social: "Daniel Arroyo es un hombre de gran honestidad, pero nadie está exento de que haya un pícaro metido, que haga lo que no debe. Lo que sí tengo claro es que hubo una situación abusiva, que los que ofertaron fueron abusadores, no sé si corrompieron a alguien, eso que lo dirima la justicia y si alguien se corrompió, que lo resuelva quien corresponda", expresó el Presidente.
Para cerrar consideró que "hay gente valiosa y algunos corruptos, pero no son la mayoría" al referirse a la función pública y sus protagonistas.