12 de abril de 2020
María Estela Martínez de Perón

María Estela Martínez de Perón nació el 4 de febrero de 1931 en La Rioja y fue la primera prresidenta argentina. Su historia en la política comenzaría en compañia de Juan Domingo Perón.
La historia cuenta que junto con una compañia de danza dirigida por un bailarín cubano llamado Joe Herald, recorrió los escenarios de Latinoamérica hasta llegar a Caracas en 1955. En un cabaret de la “sala de fiestas más famosa del mundo”, Isabel que por ese entonces tenía 24 años conoció a Perón, quien ya tenía 60 años y vivía exiliado tras ser derrocado Eduardo Lonardi en la llamada Revolución Libertadora.
Otros afirman que en realidad el primer encuentro se dio en Panamá también en 1955. Luego de recorrer diferentes países de América Latina, la pareja emigró a España y allí se casaron en el año 1961 después de convivir seis años.
En 1972, después de haber viajado a Argentina en varias ocasiones, acompañó a su marido a este país, donde un año más tarde triunfó en las elecciones presidenciales. Perón se impuso por tercera vez como presidente, siendo su mujer la candidata a la vicepresidencia.
De esta manera Perón regresó en 1973 al país junto a ella después de 18 años de exilio y después de que Héctor Cámpora les abriera el camino.
Según cuentan los historiadores, la idea de tener a Isabelita como compañera de fórmula no convecía ni al propio Perón en un comienzo. La idea terminó de concretarse después de que uno de sus máximos colaboradores le indicó: “General, si usted quiere, votamos una escoba”, dándole a entender que ganaría con cualquier fórmula.

Perón no tenía convicción pero fue ella quien se lo propuso: “Mire, general a usted lo han engañado siempre con los votos; Frondizi le hizo votar su fórmula y después lo traicionó; Lanusse le quiso comprar el voto; siempre lo traicionaron. La única persona que no lo va a traicionar soy yo, así que yo creo que tengo que ser la compañera de usted en su fórmula”.
Una breve campaña alcanzó para que Perón gane. Cabe destacarse que el ya anciano general, muy enfermo desde su regreso al país, pero estaba empecinado en volver al poder únicamente por los votos.
Isabel consiguió cerca del 62% de los votos para el segundo cargo del gobierno. Por ese entonces un puesto estratégico importantisio debido a que por el estado de salud de su marido, ella sería la persona en la que Perón tenía que delegar su puesto.
“Soy una humilde mujer del pueblo cuyo único mérito es haber sido discípula de Perón y mi amor a Perón y al pueblo argentino”, exclamó ella. La fórmula Perón-Perón asumió el gobierno el 12 de octubre de 1973 y por primera vez el gobierno argentino estuvo en manos de un matrimonio. Así se cumplía el sueño cumplido de los seguidores de Evita.
Vicepresidencia

En su período de vicepresidenta no tuvo participaciones significativas. José Antonio Allende, contó que “ella no conocía a todos los senadores, nunca fue al bloque”. Según Allende, Isabelita “acompañaba si a Perón, cuando éste como Presidente de la Nación, visitaba el Senado.
Esas sesiones del Senado nunca eran ampliadas; se recibía solamente a los jefes de bloque, a uno o dos senadores y a nadie más. A partir de noviembre de 1973, la salud de Perón no hizo más que empeorar, un estado que se ocultó a la sociedad. Isabelita asumió el máximo cargo ejecutivo de forma interina en dos ocasiones ante esta situación.
Presidenta

Juan Domingo Perón murió el 1 de julio de 1974 en medio de una Argentina paralizada por la política y preocupada por su futuro. De esta manera la viuda ascendió a su cargo como presidenta de la nación mientras las nubes negras comenzaban a asomar.
“Es fría como una estatua de mármol”, dijo José López Rega acerca de la falta de carisma de Isabelita. Con nula experiencia política, Isabelita gobernó durante 632 días de signados por la irregularidad, el caos y la violencia: “Nunca pensé que gobernar sería tan difícil”, se lamentó unos días después de los funerales de Perón.
Acorralado y presionada Isabelita se apoyó en López Rega, quien fomentó el auge de la Alianza Anticomunista Argentina o “Triple A”. A partir de allí comenzó la historia de la censura y el secuestro y los asesinatos. Estas situaciones generaron el terreno para que se perpetrara el golpe militar de 1976. Fue derrocada por Jorge Rafael Videla.
Años después Isabelita se referiría a la relación con López Rega. “Yo parezco una mujer manejable, pero el general Perón siempre decía a la gente ‘Ustedes creen que a Isabelita se la puede manejar fácilmente. Yo que soy un hombre que he dirigido tantos hombres por ser militar, nuca pude manejarla’. “Yo creo que han pensado eso”.
Exilio

Tras ser derrocada por los militares, la viuda de Perón quedó detenida hasta 1981 en la Patagonia. Allí permaneció bajo custodia militar y algunas versiones dicen que intentó suicidarse antes de poder exiliarse en España. Desde que estuvo en el viejo continente pocas veces pudo volver a la Argentina.
En 1983 regresó al país para felicitar a Raúl Alfonsín por su elección, y el mandatario radical la honró con un decreto que pretendía "lograr la unión de todos los argentinos" y que definía la eximición del pago de US$ 9 millones de dólares que se le tenía que cobrar por haberse apropiado de los fondos públicos de una recaudación solidaria y derivados a una cuenta personal.
Ya con Néstor Kirchner en la presidencia, se reabrió el caso en la que se la acusaba de crímenes contra la humanidad producidos durante su mandato y su relación con la Triple A. Es por eso que en el año 2007, la Justicia pidió su captura invoucrándola en la desaparición de un estudiante un mes antes del golpe de Estado.
Finalmente un año más tarde se consideró que sus crímenes no fueron de lesa humanidad y ya habían prescrito por haberse cometido hace más de 30 años. De esta manera Isabelita quedó impune de estos delitos y nunca fue extraditada
En la actualidad residía en Villanueva de la Cañada (Madrid), donde llevaba una vida de forma anónima y discreta.