16 de abril de 2020
La cuarentena obligatoria decretada por el presidente de la Nación, Alberto Fernández, quien tiene como principal objetivo evitar los contagios del nuevo coronavirus, ha repercutido en los bolsillos de la mayoría de los argentinos. ¿Cómo subsisten a la crisis los peluqueros?
"A este problema lo tenemos desde principios de marzo, incluso antes de que dictaran el aislamiento social, preventivo y obligatorio. La gente empezó a dejarse llevar mucho por los medios, a tener miedo. Entonces lo primero que hizo fue dejar de ir a la barberías", dijo en diálogo con Mundo Poder, Ezequiel, un estilista de 28 años que trabaja en una peluquería en Palermo Soho. "La situación es crítica. Yo le tuve que pedir plata a mis viejos pero no sé hasta cuándo podré tirar. Mientras tanto el dueño nos avisó que nos iba a pagar el sueldo en cuotas. Todo mal", agregó el joven, indignado por la realidad que le toca transitar a su profesión.

Asimismo, Lautaro, dueño de una barbería en la localidad bonaerense de Chacabuco, detalló: "Acá está todo parado. Nadie trabaja. Incluso alguno que otro amagó a hacerlo clandestinamente, pero no queremos correr el riesgo porque te clausuran y chau". En tanto, destacó: "Nos creamos un grupo de WhatsApp entre algunos peluqueros para ver cómo afrontamos esto. Entendemos también que no somos los únicos afectados, el mundo está así".
Por otro lado Mariano, estilista profesional en esa misma ciudad, agregó: "No pedimos que nos den un plan, pero sí que se haga algo para nuestro rubro. Ahorros no tenemos, nadie la vio venir. Y entiendo que la cuarentena se deba estirar. Pero esto, en verdad, nos destruye".
Cabe destacar que la actividad todavía no ha sido permitida en el DNU nacional, por lo que los trabajadores deberán esperar a que concluya la cuarentena el 26 de abril. El mismo camino deberán seguir los masajistas, las inmobiliarias, los estudios jurídicos y contables y lavaderos de autos, entre algunos otros rubros que hasta ahora están suspendidos por el aislamiento obligatorio a raíz de la pandemia de coronavirus. Mientras tanto, la incertidumbre.
