24 de abril de 2020
Mientras el nuevo coronavirus se expande por el mundo, un grupo de 70 impresores 3D autoconvocados fabrican y donan protectores faciales a los hospitales públicos de zona sur. Los voluntarios de "Yo imprimo ayuda" ya entregaron más de 3.800 mascarillas.
Según le indicaron a Mundo Poder, el insumo que fabrican consiste en una vincha impresa en 3D (plástico PLA biodegradable) y láminas de acetato o PET. Funciona como primera barrera contra el virus, se combina con barbijo, cofia, camisolín y en lo posible gafas.
En diálogo con este medio, Gonzalo, uno de los colaboradores de la campaña, explicó: "Asignamos pedidos en base a la cercanía de los médicos a cada punto, de eso se encarga el equipo de asignaciones. También, a nuestra par, trabajan otros voluntarios que se encargan de la distribución, el marketing y el tracking de los insumos. Hay un gran equipo detrás".

"Solamente nos estamos enfocando en donar a hospitales públicos por eso es que estamos necesitando ayuda. Aún nos quedan un montón de unidades para entregar. Tuvimos ayudas de algunas empresas en conseguir ciertos materiales, pero estamos necesitando acetato de 200 micrones, elásticos y plástico para imprimir en 3D. O que puedan participar dándonos una mano a través de nuestra cuenta de banco", detalló el joven, quien agregó: "Estamos buscando expandirnos más o algunos hospitales privados que no les están dando los materiales".
"Arrancamos poniendo de nuestro bolsillo, cada impresora 3D tiene algún que otro kilo de plástico en sus casas y con algunas donaciones de acetato de un chico que tenía de sobra en la facultad. Conseguimos ayuda de tres entidades", señaló y expresó: "Creo que es importante destacar que además de este equipo existen otros subgrupos que se han organizado o personas que están individualmente ayudando en distintas regiones del país".

"Muchos de los chicos que se acercaron generaron un gran compromiso con la iniciativa. Más que nada porque hay gente que hoy está sin trabajo y esto puede ser una escapada a lo que es la falta de actividad o la falta de poder salir. Gente que capaz termina su teletrabajo y después se queda sin nada y que puede utilizar su tiempo para ayudarnos", concluyó.
Para colaborar con este grupo de voluntarios, es indispensable comunicarse con la cuenta de Instagram "Yo Imprimo Ayuda Ok" o al Facebook "Yo Imprimo Ayuda".
En las últimas semanas, una gran cantidad de asociaciones civiles y autoconvocados se propusieron ayudar a quienes más lo necesitan. Sin ir más lejos, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, un taller de costura comenzó a fabricar barbijos con tela propia y tapas de corpiños para donarlos a los sectores más humildes. Solidaridad, en tiempos de pandemia.
