12 de mayo de 2020
El Club Godoy Cruz dio a conocer a través de su cuenta oficial de Instagram la muerte de Julio Roque Pérez de 80 años, su hincha más emblemático.

Julio había nacido en 1940 en el distrito de Ingeniero Giagnoni, departamento de Junín. Desde muy joven "el loco", como solían llamarlo sus allegados y miembros del club, sentía la necesidad de vivir solo lo que lo impulsó a tomar la decisión de mudarse a Godoy Cruz donde finalmente conocería al club que tanto amó. A los 15 años ganó la lotería en San Juan y donó esa suma al club para ayudar en la construcción del estadio Feliciano Gambarte, uno de los más modernos de su época.
Más tarde, Julio vivió en la calle, cerca del barrio bancario. Allí, él y sus amigos iban a trabajar a la basura, de donde conseguían cosas para vender y comer, hasta que un lamentable día un amigo murió aplastado por un camión de la basura.
A partir de este suceso, Julio quedó muy mal y lo tuvieron que llevar al hospital por un ataque de nervios. Después de este trágico suceso, el "Loco" se mudó al barrio Soberanía de Maipú, con la familia de una mujer que, en un primer momento, Julio pensó que era su hermana, pero tiempo después se enteró que no los unía ningún parentesco.
En 1963, "el Loco" consiguió un empleo en la municipalidad de Godoy Cruz y trabajó allí hasta su jubilación a sus 60 años. Un año después, Godoy Cruz enfrentó al Santos de Pelé y le sacaron una tarjeta roja a un jugador del club. "Me metí a la cancha y le pegué al árbitro Coresa, por eso Coresa no quiere venir más a dirigir acá", había declarado Julio.
Sin embargo, no siempre volvió sano: "En San Juan, hace muchos años, la policía nos bajó de los micros, a mi me partieron la cabeza de un palazo", aunque esto nunca lo amedrentó a abandonar al Tomba.
"No sé, he viajado por todos lados, fui a Corrientes en micro cuando ascendimos en el 94 al Nacional B, también fui a Ben Hur cuando salimos campeones y también a Chile en la Copa Libertadores, cuando nos rompieron todos los micros a piedrazos", había contado en una oportunidad.
Julio Roque Pérez fue tan querido dentro del Club que en junio del 2016, Godoy Cruz inauguró una estatua para homenajearlo.
