21 de mayo de 2020
Las sombras comienzan a predominar en el escenario de San Lorenzo, que padece los efectos económicos ocasionados por la pandemia del coronavirus. La situación financiera derivó en que la institución incurriera en la falta de pago con los futbolistas, un conflicto que se resolvió en los últimos días, pero un nuevo problema golpea a la puerta: la FIFA sancionó al conjunto de Boedo por una deuda con Palestino por el pase de Paulo Díaz.
El órgano rector del fútbol mundial falló a favor de la entidad chilena y obligó al club presidido por Marcelo Tinelli a abonarle 2.700.000 dólares en concepto de la transferencia del defensor a Al-Ahli de Arabia Saudita, a mediados de 2018.

Además, el ente localizado en Zúrich, Suiza, le prohibió al elenco dirigido por Mariano Soso realizar incorporaciones durante tres mercados de pases. En consecuencia, San Lorenzo efectuó una apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
El Tricolor llevó a cabo un reclamo formal debido a que era el propietario del 50% de los derechos económicos del marcador central y exigía el porcentaje que le correspondía por el traspaso al fútbol árabe, que se concretó en julio de 2018 y a cambio de un importe estimado en siete millones de dólares.

El actual zaguero de River, con pasado en Colo Colo, había arribado a San Lorenzo en enero de 2016 por expresa solicitud de Pablo Guede, quien lo había dirigido en Palestino y lo buscó para el inicio de su ciclo en el Cuervo. En total, antes de marcharse al continente asiático, disputó 69 compromisos y convirtió ocho goles.
Ahora, la medida se encuentra en suspenso hasta que se expida el TAS y, por el momento, San Lorenzo podrá hacer contrataciones. En caso de que se ratifique el dictamen de la FIFA, podrá reforzar el plantel si ejecuta el pago de 2.700.000 dólares.