1 de junio de 2020
Este lunes el presidente Alberto Fernández inauguró el Hospital Solidario COVID-19 Austral, destinado a tratar pacientes sin cobertura médica, montado en el predio de Pilar de la Universidad Austral. Durante una conferencia de prensa, el mandatario argentino agradeció a los empresarios y voluntarios que hicieron posible el proyecto y dijo que la preocupación común es la de "salvar vidas".

Antes de comenzar con su discurso, Fernández se disculpó en nombre del gobernador bonaerense Axel Kicillof, que no pudo asistir y envió a su ministro de Salud Daniel Gollán en su lugar.
"La pandemia nos condena al dolor, que va desde estar aislado hasta el malestar económico", aseguró Fernández, pero volvió a remarcar que esto último "es producto del coronavirus y no de la cuarentena".
A su vez, también citó al Papa Francisco, confesó que suele conversar con él y que tiene la idea de que "nadie se salva solo". Frente a eso, aseguró: "Todos necesitamos del otro para poder salir". Luego señaló que "Dios no nos perdonaría tener diferencias ante la emergencia de salvar vidas" y resaltó: "Acá lo que yo pude ver es que los que más necesitan, como los que más tienen pueden unirse junto al Estado para hacer una sociedad más justa".
Previo a su discurso, Fernández fue recibido por el rector de la Universidad Austral, Julián Rodríguez, y el presidente del Hospital Universitario, Lucas Niklison, con quienes realizó una recorrida por las instalaciones y conoció varias historias de pacientes que superaron la enfermedad, aunque una de ellas le llamó la atención.

Se trata del caso de Marisa, una enfermera que estuvo 60 días con el virus en su cuerpo y no lograba recuperarse. "Nadie sabe cuánto tiempo dura el virus en el cuerpo de uno", remarcó Fernández sobre esta mujer, que recién en el test número 12 pudo ser dada de alta.
"Aun los que creíamos que al día 14 desaparecía, no es así. Por eso hay rebrotes en el mundo porque pueden existir casos como estos", consideró frente a la teoría de que el COVID-19 tiene una permanencia de dos semanas activo en el cuerpo humano.
El Hospital Solidario COVID-19 Austral cuenta con 60 camas, 40 para observación y las 20 restantes para terapia intensiva e intermedia. "Tiene tantas camas de terapia intensiva como el otro", destacó el presidente en referencia al centro privado.

"Podemos hacer un país mejor, esta es la prueba", celebró el presidente mientras aprovechaba para agradecerle a la Fundación Pérez Companc, al Hospital Austral y a todas las personas que con su aporte ayudaron a que este proyecto se concrete.
Durante el acto Fernández estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; el ministro de Salud, Ginés González García; y el secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello, y también por el intendente de Pilar, Federico Achával, entre otras autoridades nacionales.