18 de junio de 2020

. Juan Martín del Potro confesó el deseo que lo motiva para no retirarse


El pasado 27 de enero, en Miami, Juan Martín Del Potro se sometió a una segunda operación en la rodilla derecha con el objetivo de eliminar un dolor que le impedía jugar al tenis y le imponía dificultades para realizar actividades rutinarias. Mientras el circuito permanece postergado por la diseminación de la pandemia del coronavirus, el tandilense continúa con el proceso de rehabilitación y reveló el deseo que lo motiva para no retirarse.





“Mi papá y mi mamá no me vieron nunca en vivo en un gran torneo. Me han visto jugar Copa Davis acá con mi hermana, ella sí viajó al US Open. Con este tema de la lesión de la rodilla y de la vuelta, esto de mis viejos es algo que a mí no me deja estar tranquilo, no me deja bajar los brazos. Me hace decir ‘yo tengo que volver a jugar’ y tengo que ir con mi mamá y mi papá y decirle a Federer: ‘Roger saludá a mis viejos’”, confesó.









El argentino, de 31 años, destacó el esfuerzo que efectuaron sus padres para que pudiera iniciar su carrera en el deporte: “Desde los comienzos mis viejos han hecho lo imposible para que yo pudiera viajar. Mi papá es veterinario, mi mamá es maestra en literatura y lengua y bueno, ellos tienen sus trabajos y yo viajaba cuando podía. Cuando ellos juntaban un poco de plata me mandaban a los torneos y había veces que no podían hacerlo”.





Y agregó: “Esa cultura de trabajo que ellos tienen siempre se aplicó durante mi carrera. Muchas veces había oportunidades para que viajen y mi mamá no quería faltar a la escuela para no dejar de dar clases, lo mismo mi papá con algún trabajo en el campo. Mi hermana sí ha tenido la oportunidad de viajar y verme un poco más, pero lo de mis viejos sí es algo que me quedó pendiente, ahora por culpa de la lesión de la rodilla”.





El tandilense reconoció que desea que sus padres conozcan en persona a Roger Federer.




En una entrevista con Alejandro Fantino en ESPN, el ex número tres del ranking mundial recordó una derrota que marcó su trayectoria profesional: "Yo de chiquito siempre decía que quería ganar el US Open y ser número uno del mundo. Eran mis sueños con el tenis. Y bueno, cuando llego por primera vez a las semifinales de Roland Garros, ese año, en el 2009, Nadal pierde y a las semifinales llegan Federer, que nunca había ganado Roland Garros, y por el otro lado venía Soderling. A mí me toca Federer en semifinal”.









“Los dos sabíamos que el que ganaba ese partido iba a ganar Roland Garros, porque la final a Soderling se la ganábamos cualquiera de los dos. Terminó ganándome Federer, y yo salí de esa cancha sintiéndome un perdedor. No salí orgulloso de haber llegado a la semifinal de Roland Garros y demás: sentía adentro mío que era la oportunidad de ganar mi primer Grand Slam y la había dejado pasar. Ese partido me golpeó mucho, me sentí un perdedor. Luego tuve la suerte de que meses después pude jugar la final del US Open", reconoció.





El campeón del US Open 2009 describió la clave que le permitió revertir el partido ante el croata Marin Cilic en el cuarto punto de la final de la Copa Davis 2016, luego de haber caído en los primeros dos sets (6-7; 2-6). “En la final de la Copa Davis iba perdiendo dos sets a cero contra Cilic y tuve que ir abajo a mojarme un poco la cara, a tratar de resetearme y volver. Ahí me di cuenta que tenía que disfrutar ese momento sea cual sea el resultado, porque posiblemente nunca más vuelva a estar en esa posición. Tener la oportunidad de jugar para Argentina la Copa Davis, en Croacia, con un montón de argentinos en la cancha, y tener la raqueta en mi mano para cambiar la historia y dar vuelta ese partido... sólo tenía que disfrutarlo. Y terminé disfrutándolo tanto que no quería que terminara más”, concluyó.


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