3 de julio de 2020
El futuro de Marcos Rojo se transformó en una incógnita. Luego de que culminara su préstamo con Estudiantes de La Plata, donde una lesión y la suspensión de la actividad por la pandemia del coronavirus le impidieron gozar de continuidad, debe regresar a Manchester United y no sería tenido en cuenta. En este escenario, el defensor recibió un llamado para seguir su carrera en Boca.
El marcador central, quien durante su cesión de seis meses en el Pincha solo disputó un partido en la derrota 2-1 frente a Defensa y Justicia (jugó la totalidad de los minutos), reveló que mantuvo una conversación con Juan Román Riquelme, vicepresidente segundo y líder del Consejo de Fútbol de la institución de La Ribera.

"La idea mía era quedarme en Argentina, quiero seguir en Estudiantes. Pero pasó algo: me llamaron de Boca para ver que tenía pensado hacer y al principio me movió. Me llamó Román. Estaba re emocionado, es un ídolo, mi viejo es fanático de Boca. Crecí viéndolo a él. Hablamos y le comenté la situación, quedamos en hablar", reconoció el futbolista en diálogo con el programa 90 Minutos, de Fox Sports.
Pese al entusiasmo que le generó el ofrecimiento del ex enganche, el jugador, de 30 años, reflexionó y decidió declinar la propuesta. "Después lo pensé bien y le dije que no era el momento de hacer un paso a Boca. La gente de Estudiantes que me recibió como un ídolo, me abrieron las puertas. No puedo irme ahora a Boca habiendo jugado un solo partido, no hablaría bien de mí”, explicó.

El subcampeón del Mundial de Brasil 2014 con la Selección Argentina le brindó prioridad a Estudiantes, pero no le cerró las puertas a un futuro arribo al Xeneize, que se había interesado en adquirir sus servicios en mercados de pases anteriores. "En un futuro nunca se sabe. Hoy en día quiero jugar en Estudiantes ?y si sigo, será acá. Pero más adelante no se sabe. No quiero decir "no, no, no" y después hacerlo porque quedaría mal", aseguró.

Además, Rojo, que con anterioridad fue noticia por haber incumplido la cuarentena, detalló como recibió una camiseta de Riquelme: "Me la regaló mi hermano. Fue antes del llamado de Riquelme. Es un jugador que me encanta y mi hermano lo sabía. La uso para los picados. No tengo ningún problema. Tengo mil camisetas de mil compañeros. Hasta tengo la camiseta de Maxi Meza de Gimnasia".
Por último, se refirió al próximo paso de su trayectoria y la situación en la cual se encontrará en el United, propietario de su ficha. "Tengo que volver. Ya firmé los papeles como jugador del United. Se me terminó contrato y ya tengo que empezar a armar la vuelta. Voy a ser sincero. (Agustín) Alayes ya lo dijo. Mi intención es quedarme hasta enero, hacer el esfuerzo otra vez. Desde el club me dieron la palabra de que lo van a intentar. El club me comunicó que debo volver. Tendré que presentarme y entrenar. Allá voy a estar en la misma situación que antes. Voy a llegar con cuatro o cinco meses sin entrenar", sentenció.