20 de julio de 2020
Cada vez que nos saciamos o no llegamos a comer todo lo preparado, la solución más rápida y sencilla es colocar la comida en un recipiente o bolsa hermética y luego ponerlo en el congelador o freezer para que duren más tiempo y para que no pierdan sus propiedades nutricionales. Sin embargo, hay que tener presente que no todos los alimentos o productos alimenticios están en condiciones de ser "frizados".

La carne, el pescado, la fruta y cualquier otro tipo de alimento que no sea un vegetal puede congelarse sin inconvenientes. En el caso de la verdura, se recomienda cocinarla al vapor antes de hacerlo, para disminuir la pérdida de nutrientes.
El tiempo que toleran congelados sin deteriorarse depende del tipo de alimento. Por ejemplo, el pollo aguanta hasta un año, la carne de ternera y el cerdo entre 4 y 12 meses. En cambio, entre los pescados, el marisco es el que dura más, entre 3 a 12 meses, y el que fue cocido previamente, dura 3 meses sin que sus propiedades resulten alteradas.
Por otro lado, el pan no resiste más de 6 semanas, mientras que la pasta puede tolerar hasta 6 meses. Lo mismo ocurre con las frutas y las verduras: hay mucha diferencia en el tiempo de conservación, pudiendo durar desde 3 meses hasta 1 año.
• Ensaladas;
• Mayonesa;
• Papas;
• Queso crema;
• Huevos con cáscara o cocidos;
• Aderezos para ensaladas;
• Crema batida;
• Tomates;
• Yogurth.
En tanto, algunos factores externos también colaboran en la conservación de los productos o los alimentos que sí pueden ser congelados: el tipo de envase, el tamaño de la porción o la temperatura del freezer.