27 de julio de 2020
Los fiscales Cecilia Incardona y Santiago Eyherabide solicitaron este viernes el procesamiento de los ex jefes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante la gestión de Mauricio Macri, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani. Se los acusa de un supuesto caso de espionaje ilegal a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, en su domicilio y en el Instituto Patria en 2018.

Según informaron fuentes judiciales, los representantes del Ministerio Público Fiscal, que tienen delegada la investigación, presentaron el dictamen ante el juez federal Juan Pablo Auge, que en los próximos días deberá resolver la situación procesal de los acusados.
Fuentes con acceso al expediente le informaron a Télam que los fiscales también apuntaron por el procesamiento del ex director operacional de Contrainteligencia, Martín Coste. Esta acusación se da en el marco del expediente por el cual ya se encuentra procesado el ex espía Alan Ruiz.
Los investigadores sostienen la teoría de que los acusados violaron la ley de inteligencia al ordenar y realizar tareas de espionaje ilegal. Además, les adjudican que cometieron el delito de falsedad ideológica cuando en la maniobra de ocultamiento mediante la producción de documentos falsos: con esto buscaban darle legalidad a su accionar.
Según se detalla en el dictamen, los abogados sostuvieron que los documentos producidos para los circuitos internos de la AFI y los enviados al Congreso, fueron parte del intento de ocultar el espionaje ilegal. Todo estos reportes, según consta en la acusación, llegaban a Silvia Majdalani, secretaria del expresidente Mauricio Macri.

El Juez Auge sostuvo que Ruiz que er conocido con el alias Augusto Rovert “coordinó durante el año 2018, al menos, desde el mes de mayo y hasta diciembre de ese año, junto a otras personas, un grupo conformado por agentes orgánicos e inorgánicos del área de Contrainteligencia de la AFI, dedicada a realizar tareas de inteligencia y espionajes ilegales”.
En una explicación sobre las maniobras, en la causa detallan que el espionaje ilegal consistía "en llevar a cabo vigilancias, observaciones, obtener información, producir inteligencia, almacenar datos y generar informes sobre distintas personas, por el solo hecho de su pertenencia político partidaria, social, sindical y/o cultural”.