3 de agosto de 2020
Desde que asumió Alberto Fernández, la vicepresidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner, había mantenido un bajo perfil mediático en medio de los cuestionamientos al Presidente sobre quién toma las decisiones importantes en el país y las reiteradas aclaraciones del mandatario en decir "en Argentina mando yo". Sin embargo, en las últimas semanas hubo un llamativo despertar de la familia Kirchner, no sólo por parte de CFK, sino incluso de su hijo, el diputado Máximo Kirchner, que en su último discurso decidió mostrarse más provocador e irónico. Pero, ¿cuáles serían los motivos que impulsaron a los Kirchner a salir al ataque?

Nadie puede negar el liderazgo de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que logró, con solo un video anunciando que Alberto Fernández sería el candidato presidencial y ella su compañera de fórmula, arrasar en las pasadas elecciones aun cuando el actual mandatario nacional no tenía ni siquiera una construcción como político popular en el electorado y la gente. Desde que ganó el Frente de Todos, y asumieron en diciembre de 2019, CFK había mantenido un bajo perfil mediático, limitando su poder en el Congreso nacional, donde maneja ambas cámaras -diputados y senadores-. No obstante, en las últimas semanas Cristina despertó, y con ella, también su hijo, Máximo Kirchner, a quién el mismo Alberto Fernández en una de las entrevistas periodísticas que dio este año, dijo que "ojalá que Máximo sea presidente de la Argentina".
La primera señal política de CFK que llamó la atención y que hizo públicamente, fue recomendar, semanas atrás, un artículo periodístico del diario Página 12 que se titulaba "La conducción política del poder económico" de Alfredo Zaiat. En ese momento la vicepresidente disparó: "El mejor análisis que leí en mucho tiempo", y en él, el periodista criticó -políticamente correcto- la cercanía de Alberto Fernández con algunos empresarios -Techint y Grupo Clarín-, que a juicio del periodista, podrían haber sido "interlocutores equivocados".
"La conducción política del poder económico”. Zaiat hoy en @pagina12. El mejor análisis que he leído en mucho tiempo. Sin subjetividades, sin anécdotas. En tiempos de pandemia, de lectura imprescindible para entender y no equivocarse", escribió Cristina Fernández en lo que pareció un mensaje subliminal al propio Presidente de la nación.
Según analistas políticos y propios dirigentes, la presencia de algunos empresarios en la Quinta de Olivos, en lo que fue el acto y discurso presidencial del 9 de julio, no le gustó a Cristina Fernández, que a diferencia de Alberto Fernández que tiene un perfil más conciliador y negociador, CFK no quiere saber nada con empresarios con los que tiene "viejas riñas".
En las últimas semanas las señales de CFK se fueron intensificando. Todos los mensajes a través de su Twitter. Por ejemplo, cuando el ministro Martín Guzmán dio una entrevista al canal TN donde explicó la situación económica del país y la deuda que había tomado el macrismo, CFK lo respaldo y dijo "tiene razón".
También en las últimas horas marcó su posición sobre la ya sabida tensión que hay entre el gobernador de la provincia de Buenos Aires y el jefe de Gobierno porteño Axel Kicillof, y en ese contexto se metió en la chicana sobre la desigualdad que existe entre "los ciudadanos que habitan en la Ciudad, que para el Gobierno porteño, no todos son iguales". Lo mismo hizo días atrás, cuando compartió un fragmento de un discurso de Kicillof pegándole a los medios de comunicación, en el que escribió "sí, se nota mucho".
Esas muestras de CFK, son solo algunas de las señales políticas que ha dado vía internet, pero también protagonizó varias reuniones la semana pasada en las que incluso se fotografió. Una con el sector de la agroindustria y otra con organizaciones sociales.
Estas señales de Cristina Fernández serían, según algunos analistas y periodistas políticos, porque han llegado algunas encuestas al Instituto Patria que no han sido del agrado de la vicepresidenta, pero además, persiste esa cercanía de algunos personajes no gratos del kirchnerismo y la cámpora, con Alberto Fernández.
En esa línea, otro que entró al juego mediático y se mostró mucho más provocador e irónico, fue el diputado nacional Máximo Kirchner, que en discurso que protagonizó en la última sesión en Diputados disparó contra la oposición, el expresidente Mauricio Macri en incluso, el líder de la CGT, Héctor Daer.
Sobre las críticas hacia Mauricio Macri desde el Frente de Todos no le dan mucha importancia y lo leen más como parte de la chicana y show político "para la tribuna"; ya que desde el oficialismo no reconocen a Macri como el líder de la oposición, incluso anoche el propio jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, admitió que para él, el exmandatario no es ningún líder.
Sin embargo, las críticas a Daer si llamaron la atención, y es donde vuelve a tomar relevancia la molestia de los Kirchner respecto a la cercanía de algunos empresarios con el albertismo.
Héctor Daer, amigo del presidente Alberto Fernández, tendría pactada una reunión esta semana con el núcleo empresario, que incluye algunas personas no gratas para los K, y por ello, Máximo arremetió en su discurso contra el dirigente gremial.
Mientras tanto, el Presidente de la nación asegura que su relación con CFK es "muy buena" y ha aclarado en varias oportunidades que "hablan casi todos los días"; pero algunas muestras políticas parecen mostrar todo lo contrario.