13 de agosto de 2020
La Champions League experimentó una nueva jornada memorable en el marco del Súper 8 que se desarrolla en Lisboa. En el Estadio José Alvalade, RB Leipzig, que solo posee 11 años de vida, escribió una nueva página dorada en su libro de historia: derrotó 2-1 a Atlético Madrid de manera agónica y obtuvo la clasificación a la semifinal del certamen de clubes más prestigioso de Europa, donde se medirá con Paris Saint Germain.
Desde los compases iniciales del compromiso, los dos equipos exhibieron la intención de mover las fichas en el tablero de acuerdo a su plan de juego y a la filosofía que los caracteriza. En un comienzo dominador, el elenco alemán coqueteó con la inauguración del resultado a través del defensor Marcel Halstenberg, quien fue el destinatario de un centro cruzado desde la izquierda y culminó la acción con una volea defectuosa que se marchó por encima del travesaño.
Los dirigidos por Julian Nagelsmann, que se erigió como uno de los entrenadores más prometedores del planeta con solo 33 años, buscaron adquirir el protagonismo del juego con una estrategia colmada de variantes tácticas, según la fase del desarrollo, y una postura ofensiva, pero metódica. De esta manera, logró establecerse, con frecuencia, en campo contrario mediante una sucesión de pases y el constante movimiento de sus futbolistas.

Los Toros Rojos ejercieron una feroz presión post-pérdida del balón para iniciar con velocidad las nuevas expediciones en ataque. La construcción del juego se orientó, reiteradamente, hacia el sector derecho, donde se destacaron las intervenciones de Marcel Sabitzer. Sin embargo, después solía efectuar un cambio de dirección hacia la izquierda, donde Angeliño y Christopher Nkunku se convirtieron en factores de amenaza para la defensa rival.
El Atleti, por su parte, comenzó el duelo con una idea conservadora mientras ajustaba las piezas de un modo idóneo para progresar. En primera instancia, transmitió mayor peligro con jugadas de pelota detenida, donde Stefan Savic se impuso en más de una oportunidad. Además, Diego Costa y Marcos Llorente, volante por naturaleza que fue reconvertido a delantero en la actual temporada, tuvieron la tarea de complicar las salidas terrestres de Dayot Upamecano, el líder de la defensa de Leipzig y que condujo desde el fondo, Marcel Halstenberg y Lukas Klostermann.
En este escenario, los comandados por Diego Simeone hallaron una fórmula redituable en la izquierda, con Renan Lodi y Yannick Carrasco. Incluso, a los 13’, el lateral izquierdo brasileño profundizó por su banda y localizó al belga, quien se filtró en el interior izquierdo del área y ensayó un remate que fue desviado al córner por el arquero Peter Gulácsi.

Con el transcurso de los minutos, el Colchonero demostró una mejor versión, supo leer las condiciones del enfrentamiento, y consiguió desconectar los circuitos de Leipzig en el mediocampo. Por lo tanto, se afianzó en la zona medular y disputó el protagonismo del cotejo, que ingresó en un terreno de fricciones y escasas resoluciones en los metros finales.
En el prólogo del complemento, Leipzig ratificó las sensaciones que suscitó en los primeros minutos del partido. En consecuencia, a los 5’, desequilibró la balanza a su favor con una maniobra colectiva: tras una cadena de pases orientados, que obligó a Atlético a defender al límite de su área, Kevin Kampl ensanchó el campo y propició la entrada por derecha de Sabitzer, quien lanzó un centro que cayó en Dani Olmo, que entró a la carrera y con un disparo cruzado de cabeza superó la resistencia de Jan Oblak y convirtió el 1-0.

De inmediato, Simeone realizó una variante que modificó el panorama del encuentro: Joao Félix reemplazó a Héctor Herrera. Desde su ingreso, el portugués renovó y oxigenó el ataque de la entidad española. Además de asumir las responsabilidades en la generación del juego, el ex Benfica se erigió como el faro de esperanza, se desplazó con libertad por el sector ofensivo y aportó los condimentos que no abundaban: gambetas, engaños y profundización.
Las peligrosas apariciones de Joao Félix se transformaron en una advertencia para Leipzig, que no supo desactivar las alarmas a tiempo. A los 24’, el delantero edificó una pared con Diego Costa, encaró hacia el área y fue derribado dentro de ella por Lukas Klostermann. Sin dudar, el árbitro polaco, Szymon Marciniak, sancionó penal. Dos minutos más tarde, Félix se encargó de la ejecución y con un tiro a la derecha de Gulácsi marcó el 1-1.

Pese a que el partido se encaminaba hacia el tiempo extra, Leipzig asumió los mayores riesgos y obtuvo una recompensa. A los 43’, Sabitzer condujo en la medular, abrió el juego hacia la izquierda en dirección a Angeliño y, cuando la defensa de Atlético aguardaba el centro dentro del área, el ex Manchester City lanzó un pase raso hacia atrás para Tyler Adams, quien conectó de derecha desde la medialuna, su remate se desvió en José María Giménez, descolocó a Oblak y sentenció el 2-1.
Luego de salir ileso de los últimos y desesperados intentos de los conducidos por el Cholo para reestablecer la igualdad y forzar el alargue, RB Leipzig desató una eufórica celebración y concretó su hazaña más importante a nivel internacional en su breve historia (fue fundado en 2009). En su segunda participación en la Champions, se encuentra en semifinales y, el próximo martes 18 de agosto, se enfrentará con Paris Saint Germain con la ilusión de arribar a la final.
Formaciones
RB Leipzig: Peter Gulácsi; Lukas Klostermann, Dayot Upamecano, Marcel Halstenberg; Konrad Laimer (ST 27’ Tyler Adams), Kevin Kampl, Marcel Sabitzer (ST 45’ Nordi Mukiele), Angeliño; Christopher Nkunku (ST 38’ Amadou Haidara), Dani Olmo (ST 38’ Patrik Schick); Yussuf Poulsen. Entrenador: Julian Nagelsmann.
Atlético Madrid: Jan Oblak; Kieran Trippier, Stefan Savic, José María Giménez, Renan Lodi; Koke (ST 45’ Felipe), Saúl, Héctor Herrera (ST 13’ Joao Félix), Yannick Carrasco; Marcos Llorente y Diego Costa (ST 27’ Álvaro Morata). Entrenador: Diego Simeone.
Goles: ST 5’ Dani Olmo (RBL), 26’ Joao Félix -de penal- (ATM) y 43’ Tyler Adams (RBL).
Amonestados: ST 17’ Renan Lodi (ATM), 25’ Lukas Klostermann (RBL), 37’ Kevin Kampl (RBL), 41’ Amadou Haidara (RBL) y 45’ José María Giménez (ATM).
Estadio: José Alvalade (Lisboa, Portugal).
Árbitro: Szymon Marciniak (Polonia).