20 de agosto de 2020
Barcelona se encuentra convulsionado tras la histórica derrota 8-2 ante Bayern Munich en los cuartos de final de la Champions League. Mientras los directivos continúan implementando modificaciones en el proyecto deportivo, el futuro de Lionel Messi mantiene en vilo a la institución de Cataluña. En consecuencia, el astro rosarino y el nuevo entrenador del equipo, Ronald Koeman, protagonizan este jueves una cumbre de urgencia.
El argentino decidió interrumpir sus vacaciones familiares para reunirse en persona con el técnico, quien rescindió su contrato con la selección de Holanda y reemplazó a Quique Setién en el banco del Culé. El cónclave habría sido una petición del presidente de la entidad, Josep María Bartomeu, quien adelantó las elecciones para marzo de 2021 (eran en junio) a raíz del clamor popular de los simpatizantes.

El delantero, de 33 años, se encontraba descansando en los Pirineos de Cataluña tras la eliminación frente a los Bávaros. El futbolista se trasladó con su esposa Antonela Roccuzzo y sus hijos Thiago, Mateo y Ciro. Además, habría arribado al mismo destino turístico sus amigos y compañeros Luis Suárez y Jordi Alba. Sin embargo, según informó el período Sport, el atacante abandonó la comodidad de la zona para analizar cuestiones claves para la reconstrucción que aborda el club.
“Hablé con Jorge Messi. Me dijo lo que todos sabemos, que hay una fuerte decepción. La decepción es correcta, hay que hacer este duelo. Vacaciones, limpiar la cabeza y comenzar la temporada con toda la fuerza”, reconoció Bartomeu, solo unos días atrás, durante una entrevista con Barça TV al referirse a la conversación que tuvo con el padre y representante del jugador.

Pese a que su frase suscitó una preocupación inicial en los fanáticos del elenco, el titular del Blaugrana intentó brindar una cuota de calma al vislumbrar el comienzo de una nueva etapa. “No hay un fin de ciclo, porque un nuevo ciclo sería sin Messi, y Messi seguirá. Messi está creando una era, la era Messi. Y dentro de la era Messi hay varios ciclos y ahora comienza otro”, explicó.
En su presentación oficial, Koeman admitió que tendría una reunión con el ganador de seis Balones de Oro, pero no se atrevió a garantizar su presencia en el Barsa en la próxima temporada: “No sé si tengo que convencer a Messi, es el mejor jugador del mundo y lo quieres tener en tu equipo, no en el contrario. Por mi parte me encantaría trabajar con él porque te gana partidos, contentísimo si quiere quedarse, tiene todavía contrato y es jugador del Barcelona. Hay que hablar con él porque es capitán, vamos a hablar con varios jugadores. En el caso de Messi ojalá siga más años aquí”.

Y agregó: “Quiero saber lo que piensa del Barsa, de cómo quiere seguir y yo soy el entrenador para tomar decisiones no sólo por él sino para otros jugadores. Tiene un año de contrato, pero espero que siga en el club por muchas temporadas más. Messi es diferente porque es el capitán del equipo”.
La debacle que padeció el conjunto catalán frente al Bayern habría sido la gota que colmó la paciencia de Messi, cuyo vínculo expira el 30 de junio de 2021. En este escenario, el diálogo que se desarrolla en Barcelona entre el futbolista y el entrenador adquirió un carácter primordial. Koeman busca seducir a la Pulga con un proyecto ambicioso y una filosofía de juego donde el capitán sea la pieza clave del engranaje. ¿Qué pasará? Mientras tanto, Inter, Manchester City y Paris Saint Germain se mantienen expectantes.