25 de agosto de 2020
Industriales Pymes Argentinos (IPA) informó que, en un contexto mundial de cierre de mercados, será indudable la necesidad de fortalecer el mercado interno a partir de una nueva ley de Compre Nacional, siendo la creación de una banca de desarrollo y financiamiento a tasa subsidiada para pymes como las herramientas para salir de la crisis productiva que dejó en el camino a 20 mil empresas en el transcurso del último año.

En el cuarto informe del Observatorio IPA señaló que el desarrollo de los proveedores nacionales requerirá "organizar las fuerzas del trabajo y la producción, que puedan dar sustento político definitivo a un programa que contemple el fortalecimiento del entramado productivo nacional".
En tanto el análisis que el IPA presentó durante una conferencia de prensa virtual destacó: "Sin dudas hay factores vinculados a la competitividad, fundamentalmente en el ámbito de la producción de bienes -más que de servicios-, y en particular de la industria sobre lo que habrá que trabajar".
Por otra parte, el mismo análisis indicó los datos de la AFIP: entre junio de 2019 y junio de 2020, se perdieron unas 20 mil empresas en toda la economía, lo que significó una destrucción del 3,7% de empresas. "A su vez, en el mismo lapso, se perdieron 327 mil puestos formales de trabajo, un 4,1%. Si se compara de junio 2020 contra diciembre 2019 los resultados son similares. En diciembre la Argentina tenía 544 mil empresas y en junio de 2020 sumó 526 mil, unas 18 mil empresas menos desde que asumió el nuevo gobierno. En materia de empleo en igual lapso, se perdieron 306 mil puestos formales de trabajo", detalló.
Con respecto a materia de destrucción de empresas y de empleo en el área pyme industrial, el Observatorio IPA distinguió “dos fenómenos bien diferentes lo acontecido durante el período de gobierno de 2015-2019 al período actual”. “Si bien continuó la tendencia bajista en cuanto a la creación de empresas y destrucción de empleo, los sectores productores de bienes, principalmente la industria no es hoy el más castigado por la pandemia”, enfatizó.

Las estadísticas presentadas mostraron que, del total de pérdidas de empresas (19.968 en relación a junio 2019), un 75% corresponden a productores de servicios y sólo el 25% a productores de bienes. Dentro de este último grupo, se perdieron 2.000 industrias dedicadas a la producción manufacturera en el mismo período (equivalente al 10% del total de empresas cerradas en el último año).
En tanto, el detalle mostró el impacto de la crisis en las fábricas: la mayor pérdida de empresas se da en el segmento de empleadores de entre 100 y 500 empleados. “Si en general las empresas cayeron junio 2020 contra junio 2019 en 3,7%, en ese segmento cayeron un 8,4% de las empresas: 622 empresas menos que significaron 123 mil puestos de trabajo menos”, explicaron.
“Asimismo, hay 47 empleadores menos en el rango de 500 a 1500 empleados, -4.9% junio versus junio de cada año que significaron 47 mil empleos menos. El 52% del total de la caída del empleo se explica por ambos segmentos: empresas que van de 100 a 1500 cerraron quedando sin trabajo unos 170 mil trabajadores en la comparación interanual de junio”, afirmó el Observatorio IPA.
Más allá de la actualización de la capacidad instalada de las pymes para ganar competitividad, los analistas destacaron que “es necesario revisar profundamente cuál es el segmento que cobrará centralidad en el proceso de desarrollo argentino”, y en ese sentido el informe sostuvo que “si la orientación es hacia un modo de desarrollo basado en las ‘ventajas comparativas naturales’, el tipo de política económica pone en juego elementos muy diferentes a si la decisión fuera basar el desarrollo en una industria diversificada”.

“Si el rumbo opta por ir a una industria diversificada como base del trabajo nacional, entonces se abren múltiples oportunidades. El desarrollo del transporte multimodal debe llevar a debatir la importancia de la marina mercante, el control de la hidrovía y con ello el fortalecimiento de los astilleros, como así también el desarrollo del ferrocarril y, a la par, el mejoramiento de las vías, la producción de los elementos necesarios para su puesta en valor”, destacó, entre otros puntos, el Observatorio IPA.
Por último, el trabajo presentado abordó la importancia del financiamiento y las regulaciones posibles, además del debate sobre la construcción de una banca para el desarrollo. También avanzó en la necesidad de resolver los segmentos más concentrados de la producción de insumos claves en Argentina, como el funcionamiento de las regulaciones sobre la competencia desleal y la intervención productiva de la actividad estatal.