28 de agosto de 2020
Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno porteño fue el primero en exponen las nuevas medidas que regirán en la próxima etapa de aislamiento social, preventivo y obligatorio en el marco de la pandemia coronavirus. Luego de una extensa reunión que mantuvo junto al presidente Alberto Fernández y con el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, en la Quinta de Olivos, Larreta brindó detalles sobre cómo continuará la situación en Ciudad de Buenos Aires.

Larreta aseguró que, si bien actualmente los casos de contagio continúan "estabilizados" en 1.100 infectados, sigue siendo una cifra "alta", con camas de terapia intensiva "estables al 60 por ciento" y gran parte de las actividades abiertas, contando con la "responsabilidad social" para el cumplimiento de protocolos y cuidados.
El mandatario porteño había llevado su propuesta de flexibilizaciones con el propósito de recibir el aval del jefe de Estado. En tanto, tuvo la intención de permitir el regreso del personal doméstico, pero este punto aún no fue aprobado.
Asimismo, esta negativa se sumó al rechazo del Gobierno Nacional al protocolo para abrir gabinetes informáticos, más conocidos como "escuelas digitales" en la Ciudad. Esto apuntaba a que unos 6000 alumnos que tuvieran inconvenientes de conectividad para participar del ciclo lectivo, pudieran hacerlo a través de esta idea. No obstante, esta fue rechazada por el Ministro de Educación, Nicolás Trotta, lo que generó disputas con su par porteña, Soledad Acuña.
Restaurantes y bares porteños podrán colocar sillas y mesas en sus terrazas y en sus veredas con el fin de activar el consumo. En tanto el protocolo contempla el servicio de atención de mozos, una disposición de mesas que garanticen el distanciamiento físico y algún tipo de "demarcación del espacio público" para evitar las aglomeraciones de personas.
En lo que respecta al "take away plus" fue inaugurado en el AMBA por el Municipio de San Isidro hace dos semanas y tuvo una primera réplica el último miércoles en la zona de Tigre.
Los locales gastronómicos de la Ciudad de Buenos Aires llevaban varias semanas reclamando la apertura, mientras que muchos de ellos lo hicieron con carteles donde se podía leer la inscripción "No más sillas al revés", en referencia a la postal característica de "bar cerrado".
Con respecto a la construcción, Larreta informó que la normativa del protocolo contempla un tope de trabajadores, un tope de horas de duración de la jornada y plazos para finalizar las obras proyectadas.
Y, por otra parte, en lo que se refiere a las reuniones sociales, indicó que se podrán juntar hasta un máximo de ocho personas al aire libre.