28 de agosto de 2020
Hubo varios senadores que pegaron "el faltazo" en la última sesión realizada en la cámara de Senadores, en donde se debatió, entre otros proyectos, el de la reforma judicial impulsada por Alberto Fernández. Algunos faltaron por tener licencias especiales y otros por temas de salud. A continuación Mundo Poder te detalla las inasistencias y el por qué en el recinto de la cámara alta:

Dos senadores de licencia y una tercera con síntomas de coronavirus estuvieron ausentes del debate de la sesión especial del Senado en la que se debatieron y aprobaron, entre otras cosas, el proyecto de ley de Reforma Judicial enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso.
Uno fue el oficialista tucumano José Alperovich, quien pidió nuevamente licencia en su banca para continuar con su defensa en la causa que lo tiene como acusado de presunto abuso sexual contra su propia sobrina, que además es empleada de la Cámara alta.
Alperovich se mantiene alejado del Senado desde fines del año pasado y, con el nuevo requerimiento que aprobó el pleno, no regresará a su banca hasta 2021, al menos.
Otro de los ausentes fue el peronista disidente Juan Carlos Romero, jefe del Interbloque Parlamentario Federal, aliado de Juntos por el Cambio.
Romero se encuentra en España por cuestiones personales y pidió una licencia por treinta días.
En ese sentido, Romero solicitó la licencia luego de que no se le permitiera debatir la reforma judicial desde el exterior en virtud de que el protocolo de sesiones virtuales establece que los legisladores pueden participar de las sesiones desde su domicilio o reparticiones públicas, como las oficinas de una Legislatura provincial argentina.

Por otro lado, también estuvo ausente la riojana María Clara del Valle Vega, integrante del Interbloque Parlamentario Federal, que alegó tener síntomas de coronavirus.
La senadora de origen peronista y que también es aliada de Juntos por el Cambio, abogó en reiteradas oportunidades fuertemente en contra de la reforma que apoya el oficialismo.
Fuentes de su oficina confirmaron que la legisladora está con síntomas de coronavirus, que se encuentra aislada con su familia y que hoy 28/0/ le realizarán el hisopado correspondiente.
Otro de los ausentes de la sesión fue el oficialista Carlos Menem, quien sigue recuperándose de una serie de dolencias respiratorias en su domicilio, luego de haber sido internado dos veces en el último mes.
Sin el apoyo de la oposición, el Senado nacional aprobó hoy 28/08 a la madrugada el proyecto que reordena la justicia penal federal y crea juzgados y cámaras de apelaciones en las provincias, en una sesión especial en la que el oficialismo decidió eliminar la palabra "medios" de una de sus cláusulas, en alusión a los medios de comunicación, en el que se obliga a los jueces a denunciar presiones.
La propuesta del Gobierno fue aprobada por 40 votos afirmativos del Frente de Todos y sus aliados contra 26 votos negativos de la bancada opositora de Juntos por el Cambio, que mantuvo sus cuestionamientos, pese al cambio introducido a último momento, por considerar que la reforma "no era prioritaria" en medio de la pandemia de coronavirus.

Durante la extensa sesión ocurrieron muchas cosas, pero sobre el final de ésta, el oficialismo, a través de la senadora Anabel Fernández Sagasti, denunció amenazas a través de la red social twitter contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, por promover la reforma judicial e intimidaciones contra los senadores que apoyaron el proyecto aprobado.
Ahora, la iniciativa, deberá ser tratada por la Cámara de Diputados, y según lo que se aprobó hace pocas horas crea un nuevo fuero penal federal y más juzgados, fiscalías y cámaras de apelaciones en siete provincias con la meta puesta en fortalecer el sistema de justicia, y desde el oficialismo se afirmó que se trata del "puntapié inicial" de una reforma que "debe ser más amplia".
Además, la discusión en el Senado fue seguida durante la tarde de ayer 27/08 desde las inmediaciones del Palacio Legislativo por manifestantes que se oponían a la aprobación.
La mayoría de los discursos de los senadores del Frente de Todos se orientaron a asegurar que la reforma busca "garantizar la independencia de los jueces" y apuntaron al gobierno de Mauricio Macri, al que acusaron de haber montado "una persecución judicial" contra la expresidenta y miembros de sus dos gobiernos.
En respuesta, senadores de la oposición como Laura Rodríguez Machado y Esteban Bullrich aseveraron que el fin que persigue el oficialismo es la creación de juzgados federales para "licuar" el poder de los tribunales de Comodoro Py, a cargo de causas contra la vicepresidenta.
La esencia del proyecto que el Gobierno envió al Congreso el 31 de julio y recibió modificaciones en el debate en comisiones busca el fortalecimiento de la Justicia Penal Federal con la unificación de los fueros Criminal y Correccional Federal y Nacional en lo Penal Económico bajo la denominación de fuero Penal Federal con asiento en la Ciudad.
También aspira a equilibrar la administración de justicia en el interior del país con la creación de un total de 94 cargos nuevos en juzgados, fiscalías y defensorías y de cámaras de apelaciones en siete provincias (Catamarca, Jujuy, San Juan, Santiago del Estero, Santa Fe, Formosa y San Luis), punto reclamado por los gobernadores.