29 de agosto de 2020
Pablo Grasso, el intendente de Río Gallegos fue internado en el Hospital Regional de la ciudad debido al cuadro de coronavirus que padece, el cual había informado días atrás.

Grasso ingresó el viernes último al centro médico con "40 grados de fiebre, por lo que quedó internado", indicaron fuentes médicas. El funcionario había dado positivo en el test el pasado 18 de agosto, luego de que un colaborador suyo fuera diagnosticado con la enfermedad.
Si bien, en un primer momento, el jefe comunal del Frente de Todos solo mostró padecer cierta molestia en su garganta, a los doce días el cuadro se agravó, razón por la cual decidieron internarlo: tuvo fiebre alta, dolores musculares, y llegó a presentar dificultades para respirar. "Se le realizó una tomografía y en ella se visualizó una neumonía bilateral por lo que continuará internado en el sector COVID", sostuvieron las fuentes médicas que aclararon a su vez que el estado general del intendente es "bueno, aunque se queja de constante dolor de cabeza".
Por la tarde del mismo viernes, el área de prensa del Municipio emitió un comunicado en el que expresaban que Grasso ingresó al Hospital Regional de Río Gallegos para "realizarse estudios complementarios, según indican los protocolos y recomendaciones médicas, a consecuencia de algunos síntomas persistentes de COVID-19" y que "producto de esos estudios se determinó que permanezca en observación".

Grasso pertenece al Frente para la Victoria, y hace días atrás, desde el aislamiento que cumplía en su domicilio, había participado de encuentros virtuales con sus colaboradores más cercanos.
Tras conocerse que su salud había empeorado como consecuencia de la enfermedad, las redes sociales se llenaron de mensajes con el fin de acompañar al jefe comunal, a quien le brindaron fuerzas para su pronta mejoría. Incluso, el diputado nacional, Pablo González cambió su foto de perfil por uno en donde se los visualiza juntos.