1 de septiembre de 2020
Con un burofax, Lionel Messi desmoronó las estanterías de Barcelona al comunicarle su deseo de abandonar la institución en el actual mercado de pases. Una semana después, el futuro del astro rosarino se encuentra colmado por incógnitas e incertidumbres, aunque se vislumbra lejana la posibilidad de que revierta su postura y continúe en el Culé. Sin embargo, una de las figuras del elenco catalán realizó una revelación sobre la actual situación del argentino.
Frenkie de Jong, quien se encuentra concentrado con la selección de Holanda para disputar los primeros dos compromisos de la Liga de las Naciones de la UEFA, brindó detalles sobre el panorama de la Pulga. “Messi sigue en el chat de WhatsApp que tenemos los jugadores del equipo. Espero que Leo siga cuando vuelva, pero no es algo que dependa de mí”, reconoció en una entrevista con Fox Sports.

En medio de la disputa legal entre el Blaugrana y el delantero, el mediocampista optó por mantenerse al margen del conflicto. “Yo no soy la persona que debe hablar con Messi para convencerlo de nada, seguro que mucha gente ya se ha acercado a él estos días”, afirmó el volante, quien arribó al equipo, en julio de 2019, procedente de Ajax, que recibió 75 millones de euros por la transferencia.

El nacido en Arkel, con pasado en Willem II, también dialogó con el medio NOS y se refirió al clima interno que predomina en el Barsa luego de la derrota 8-2 ante Bayern Munich en los cuartos de final de la Champions League. “Es un caos, están pasando muchas cosas”, confesó. Y agregó: “Si Messi realmente se va, será un duro golpe para el equipo y para el club. Pero cuando vuelva después de estos partidos internacionales, veré lo que pasó en el club”.
El futuro del ganador de seis Balones de Oro podría comenzar a adquirir mayor claridad luego de la cumbre que protagonizarían este miércoles Jorge Messi y Josep María Bartomeu, presidente del último subcampeón de La Liga. Este martes, el padre y representante del astro abordó un avión privado y partió desde Rosario con destino a Barcelona para intentar destrabar la salida de su hijo, quien podría seguir su carrera en Manchester City.