4 de septiembre de 2020
Mucho lo atribuyen al efecto cuarentena, depresión y encierro que el coronavirus viene a proponer como nueva normalidad. Lo cierto es que el consumo de vino en el mercado interno registró en julio un volumen cercano a los 98 millones de litros, esto significa un incremento del 27% respecto a igual mes de 2019 y además la mayor suba de los siete años.

Los datos fueron suministrados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y de esta forma en los primeros siete meses del 2020, los despachos de vino al mercado interno terminaron por reflejar un aumento de 9,4% intenanual, con un total de 535 millones de litros.
El análisis de estas cifras dieron cuenta de un cambio de tendencia, una evidente situación especial que se dio este año. En los años previos al 2020, el consumo local no marcaba incrementos significativos.
Desde el informe del INV aseguran que la recuperación fue impulsada por una creciente preferencia por los vinos tintos y varietales, de la mano de precios más accesibles en los canales de proximidad, supermercados y ventas on-line.

El estudio aclara que hay creciente preferencia por los vinos tintos y varietales, aunque existen cada vez más opciones de vino en lata. Es por eso que aseguran que la botella de 750ml de vidrio empezó a compartir espacio con las de mega tamaños, como el botellón magnum, que puede tener hasta tres litros de capacidad.