7 de septiembre de 2020
Se trata de Gustavo Traverso, senador bonaerense del Frente de Todos, quien presentó un proyecto de ley para restituir el predio ubicado en la ciudad de La Plata al patrimonio de la provincia de Buenos Aires, declarándose Patrimonio Cultural. Asimismo, busca cambiarle el nombre a la República de los Niños por uno "inclusivo".

De acuerdo con el argumento de Traverso, el predio construido con recursos provinciales y cedido durante la última dictadura militar a la municipalidad de La Plata a partir del decreto N° 1294. Para ese momento, el intendente Alberto Tettamanti le adjudicó su explotación a la empresa Zanón Hermanos, concesionaria del parque de diversiones Italpark. Luego del retorno de la democracia, la República de los Niños quedó nuevamente bajo administración municipal. La iniciativa del senador propone que la administración y explotación del parque quede a cargo de un nuevo ente provincial con participación del Estado Nacional y la Municipalidad de La Plata. En tanto, prohíbe cualquier tipo de privatización total o parcial del predio.

La República de los Niños fue inaugurada por Juan Domingo Perón el 26 de noviembre de 1951, y cuenta con 53 hectáreas que reciben unas tres mil personas cada fin de semana. Se trata de una ciudad en escala infantil: son 35 mini edificios construidos para las proporciones de un niño de 10 años y cada uno de ellos fue realizado mezclando estilos inspirados en famosos edificios de todo el mundo.

Por otra parte, en redes sociales se generó polémica debido al pedido de cambiarle el nombre al predio platense: pasaría a llamarse República de las Infancias. De hecho, esto mismo fue criticado incluso por propios peronistas. En tanto, Marcelo Leguizamón, Secretario de Gobierno aseguró que “tras años de abandono, la gestión de Julio Garro fue la que puso en valor y recuperó la República de los niños, para que vuelva a ser un faro educativo y cultural de nuestro país”, y tildó a esta iniciativa como “una falta de respeto y un atropello a todos los platenses”. “Espero, gobernador Kicillof, que este proyecto sea una broma de mal gusto y no lo que parece, un intento por apropiarse del patrimonio de nuestra ciudad. Porque los platenses no se los vamos a permitir”, cerró.