14 de septiembre de 2020
La Liga de España se puso en marcha el último fin de semana, pero Barcelona iniciará su participación más tarde debido a que formó parte del Final 8 de la Champions League que se desarrolló en Lisboa. En consecuencia, la institución de Cataluña comenzó a intensificar los trabajos de la pretemporada con vistas a su regreso a la actividad oficial. En este escenario, disputó su primer amistoso bajo las órdenes de Ronald Koeman y derrotó 3-1 a Gimnástic.
El duelo de exhibición contó con la presencia de Lionel Messi, quien fue el centro de atención durante los minutos que permaneció en el terreno de juego. El argentino integró la alineación titular después de haber sido el protagonista de la novela del mercado de pases, donde manifestó su intención de marcharse del elenco catalán, pero anunció su continuidad a raíz de las dificultades que halló para acordar su salida.

Pese a que no logró grabar su nombre en el resultado, ya que los goles fueron convertidos por Ousmane Dembelé, Antoine Griezmann y Philippe Coutinho, el rosarino tuvo un cruce con Javier Ribelles, futbolista del equipo rival. Una vez culminado el compromiso, el jugador del conjunto que milita en la Tercera División de España dialogó con el Chiringuito y explicó el enfrentamiento que tuvo con la Pulga.
“Yo tenía claro que no podía girarse, porque si gira y encara es complicadísimo. En una de esas que va a recibir de espaldas lo oprimo con todo, con los pies, con las manos, con el pecho... dejó el balón, se giró y me dice ‘Pero qué haces boludo. ¿Querés dejar de darme patadas? que estás todo el rato igual’”, manifestó el mediocampista, de 28 años y que se desempeña en la entidad de Tarragona desde enero pasado.

Y agregó: “Yo claro, quedé sorprendido y le dije: ‘A ver, si eres el mejor te tengo que dar patadas, no te puedo dejar girar, porque cuando te gires me vas a ganar’”. El hecho no se agravó e, incluso, el volante le ofreció disculpas al capitán del Blaugrana. Luego del partido, el ex Torre Levante, Ribarroja, Ontinyent, Paterna, Atlético Levante, Alcoyano y Unionistas aprovechó la ocasión e intercambió la camiseta con Griezmann.
En el transcurso del cotejo, Messi transmitió escaso peligro en los metros finales, pero tuvo una ocasión para ampliar el marcador a través de un penal. Sin embargo, le cedió la ejecución del lanzamiento a Griezmann, quien amplió la diferencia. En el complemento, Koeman optó por modificar a todos los intérpretes de la alineación, aunque decidió mantener el sistema táctico 4-2-3-1.
“Es un sistema de juego un poco diferente al que ha utilizado el Barcelona en las últimas temporadas, pero ahora tenemos muchos centrocampistas y tenemos que aprovecharlo", explicó el entrenador holandés, quien reemplazó en el cargo a Quique Setién, sobre el esquema por el cual apostaría para el inicio de la nueva campaña.