15 de septiembre de 2020
Tras haberse cumplido dos meses del fallecimiento de la reconocida actriz de Glee, Naya Rivera, trascendieron los detalles de la autopsia toxicológica que se le realizó al cuerpo de la joven. Según lo que informan desde la revista People, Rivera padecía de vértigo, lo cual pudo haber empeorado y dificultado el momento en que la mujer se encontraba en el agua. “La víctima tenía vértigo hasta el punto de vomitar, pero aprendió a controlar los síntomas con antihistamínicos”, expresa el texto oficial. De hecho, desde hacía poco tiempo la actriz se estaba tratando por esta complicación de salud.
Asimismo, el informe toxicológico detalla que en el cuerpo de la joven actriz se encontraron restos de un medicamento para la ansiedad y de una droga para tratar una infección nasal: “Rivera usaba un vaporizador de marihuana y fumaba alrededor de un paquete de cigarrillos por semana”. Además, tenía bajos niveles de fentermina, un supresor del apetito, algo de cafeína y su concentración de alcohol en sangre era muy baja, de exactamente 0,016.
“En su bolso se encontró el teléfono celular, jeringas con una sustancia líquida rosa, identificación y un recibo de prescripción lleno de anfetaminas. Cerca, se encontraron tres latas de la bebida alcohólica White Claw. Una vacía, una abierta de tres cuartos y la otra sin abrir. Había una bolsa con alimentos en un banco cerca de la parte delantera del barco”, agrega el parte oficial.
Naya Rivera fue con su hijo Josey Hollis Dorsey a navegar al lago Piru, en California, el pasado 8 de julio. En un momento determinado, ambos se tiraron al agua para nadar, sin embargo, el niño pudo subir con la ayuda de su madre, nuevamente al barco que habían alquilado para pasear, pero ella no logró regresar a la embarcación. “Él escuchó a Naya gritar ayuda y ella levantó su mano. Luego desapareció en el agua”, estableció el reporte. El niño apareció dormido a bordo de la embarcación, en la costa. Durante varios días la buscaron a Rivera, hasta que encontraron su cuerpo.