27 de septiembre de 2020
El turismo global atraviesa actualmente su mayor crisis. Si bien existieron momentos críticos como el generado por los atentados del 11 de septiembre del 2001 o el brote de SARS, pero nunca a semejante escala. Es que, según el nuevo número del Barómetro del Turismo Mundial de la OMT, las llegadas de turistas internacionales se redujeron hasta un 65% durante la primera mitad del año, siendo un desplome sin precedentes causado por cierres de fronteras en todo el mundo y la introducción de restricciones de viaje en el marco de la pandemia coronavirus.

Según la Organización Mundial del Turismo, el desplome de la demanda de viajes internacionales en el período de enero-julio del corriente año se traduce en una pérdida de 440 millones de llegadas internacionales y de alrededor de USD 460.000 millones en ingresos de exportación procedentes del turismo internacional. En tanto, las pérdidas en ingresos por turismo internacional multiplican por cinco las registradas en crisis económica y financiera global del 2009.
El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) estima que la industria de viajes y el turismo representa el 10,2% del PIB en Latinoamérica y el Caribe. "Hay una enorme cantidad de puestos de trabajo en riesgo", había advertido Manuel Butler, director ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas (OMT), en tanto añadió: "El turismo internacional podría caer entre un 60 y 80% este año, algo nunca antes visto. Hay que tener en cuenta que esta caída cuando hay crisis económicas suele ser de un 4%".
Asimismo, durante un webinar organizado por la Federación Internacional de Asociaciones de Ejecutivas de Empresas Turísticas (FIASEET), Gloria Guevara Manzo, presidenta y CEO de WTTC, remarcó: "Para reactivar el sector tenemos que eliminar las cuarentenas".
Por esta razón resalta que es de suma importancia la realización de testeos y la implementación de protocolos coordinados entre el sistema público y privado a nivel global. "El testeo está haciendo la diferencia. Antes de que llegue la vacuna necesitamos testeo extensivo, rápido y confiable a la salida o en el arribo, y herramientas de rastreo".
"Nadie estaba preparado para esta crisis, pero hay que aprender de las lecciones del pasado: no tratar de reinventar o crear nuevos proceso de viaje y evitar soluciones creativas en silos. Hay que apostar a la coordinación", concluyó.
• Enfoque internacional coordinado.
• Implementar la Seamless Jorney Experience agregando componentes de salud y combinando con las últimas tecnologías.
• Establecer protocolos globales de salud, higiene y seguridad y estándares comunes.
• Apoyo gubernamental continuo.