5 de octubre de 2020
Nicolás de la Cruz se convirtió en una de las piezas claves del mediocampo de River. Luego de la transferencia de Gonzalo Martínez a Atlanta United de la Major League Soccer, el futbolista halló su lugar en el equipo y, desde entonces, incrementó su relevancia en la estructura ofensiva. En este escenario, el volante destacó la importancia de Marcelo Gallardo en el presente que atraviesa y reveló las claves de la metodología con la cual el entrenador logra impulsar a sus jugadores.
"Confía mucho en los jugadores. Transmite esa confianza, es muy directo, frontal. Para el jugador es mucho más sencillo. Nosotros trabajamos en varios puntos del campo, donde él sabe que podemos rendirle. Las charlas puertas adentro son muy claras, muy específicas. Transmite la mentalidad de seguir por más. No alcanza con lo que ganamos en años anteriores. Hay que ir reivindicándose", explicó en diálogo con Sport 890.

Y agregó: "Todo es a base de trabajo. Nada es casualidad. Entrenamos duro todos los días. También es la mentalidad ganadora que transmite el entrenador, una bajada de línea clara. Nosotros cada año que arranca siempre hemos sufrido alguna baja importante y siempre sacamos lo mejor, el entrenador encuentra variantes y el equipo se acopla rápido. Para nosotros es fundamental saber que el mensaje es claro".
El surgido en la cantera de Liverpool de Uruguay recordó la adaptación que experimentó tras su desembarco en el Millonario: "Sentí siempre el respaldo del cuerpo técnico y colaboradores. Mis compañeros fueron fundamentales en muchos momentos que pasé. Con ellos todo ha sido mucho más sencillo. Los primeros tiempos me costó la adaptación, por las lesiones y ritmo futbolístico. Hoy puedo decir que estoy disfrutando del club. Marcelo confía mucho en las personas que quieren salir adelante, las personas con actitud. Fue mi caso y el de varios".

Además, se refirió a su convocatoria a la selección de Uruguay para el inicio de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Qatar 2022. "Yo sabía que en estos tres partidos antes de la lista final tenía que dar lo mejor para demostrarle al cuerpo técnico. Si bien no fueron muchos los partidos, tenía que mostrar que estaba bien. Con la familia lo disfrutamos mucho. Sabíamos que las cosas se estaban haciendo bien. Fue una emoción enorme", manifestó.
Por último, habló sobre la lesión que padeció su hermano Carlos Sánchez, actual futbolista de Santos de Brasil, quien sufrió la rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda en el último duelo ante Olimpia de Paraguay por la Copa Libertadores. "Fue una desgracia, un golpe duro para toda la familia. Un baldazo de agua fría. Lo veía muy bien, estaba en un momento enorme, excelente, siendo capitán y referente en su equipo. Él ya lo había sufrido estando en Liverpool. Lo hablé con él. Uno tiene que apoyar, estar detrás”, expresó.