8 de octubre de 2020
El maltrato y la violenta muerte de un perro provocó mucha indignación y un fuerte repudio entre los vecinos de Berazategui, Buenos Aires. Un hombre de 29 años fue denunciado ante la Justicia luego de que colgase del cuello a su perro de un árbol hasta matarlo.

Al viralizarse las imágenes en redes sociales, el acusado habló a través de diferentes medios y justificó su reacción debido a que el animal había mordido a su hijo de dos años, pero aseguró que su única intención era dejarlo atado para ir al hospital.
"En ese momento mi única preocupación era el nene, que estaba perdiendo mucha sangre", reveló Iván. En tanto, de acuerdo a su relato, durante el apuro en que lo viese un médico llevó a su mascota al fondo de la vivienda e improvisó una manguera de pintor para dejarlo inmovilizado. "No me acuerdo lo que le pasó al perro", expresó y reiteró cada vez que pudo, aunque al llegar a su casa encontró al animal muerto y esa imagen fue la que rápidamente viralizaron sus vecinos.
Lo cierto es que aunque no admite haber tenido la intención de matarlo, entiende que el dramático desenlace que tuvo la historia fue su principal responsabilidad. "La realidad es que yo colgué al perro", confirmó más tarde, aunque en sus palabras parecería no haber sido un accidente, ya que no coincide con la versión que aportaron sus vecinos.
La gente del barrio remarcó que Iván solía maltratar a su perro, que solía dejarlo solo en la calle y que eran ellos quienes se ocupaban de darle de comer en más de una oportunidad. En tanto, cuando lo vieron ahorcado y con una bolsa de plástico en el hocico para que no pudiese llorar, decidieron llevar el caso a otra instancia: lo denunciaron por maltrato animal y también lo escracharon en las redes con fotos y videos.
"Me molesta que hagan hincapié en la muerte del perro y no les importe la salud de mi hijo", manifestó el hombre tras asegurar que hace tres días no puede dormir por el asedio que sufre, aunque jamás se le acercó nadie para conocer el estado de salud de su hijo o para ofrecerle ayuda.
"Gracias a Dios estamos hablando de un perro muerto y no de mi hijo muerto", concluyó antes de asegurar que sería capaz de volver a hacerlo por salvar a su familia.