13 de octubre de 2020

. Argentina tuvo altura y le ganó a Bolivia en La Paz después de 15 años


Sin aire, con una cuota de cansancio que no se asemejó al porcentaje de alegría, la Selección Argentina esbozó un grito eufórico en el Estadio Hernando Siles después de 15 años. Luego de la victoria en el debut ante Ecuador (1-0) en La Bombonera, el elenco dirigido por Lionel Scaloni completó una destacada actuación, aprobó el exigente examen en los 3.640 metros de altura de La Paz y derrotó 2-1 a Bolivia en la segunda jornada de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Qatar 2022.





La Albiceleste exhibió algunos de los componentes de su estrategia durante los compases iniciales del compromiso. La premisa del equipo cuando no gozaba de la posesión del balón consistía en compactar todas las líneas en pocos metros y a instancias la medular. En consecuencia, los integrantes del sector ofensivo no ejercieron una presión en la salida terrestre contraria (a excepción de alguna expedición individual de Lucas Ocampos) y la defensa buscó evitar establecerse dentro del área de Franco Armani.





La última victoria de la Selección Argentina ante Bolivia en La Paz había sido el 26 de marzo de 2005 (2-1 en las Eliminatorias rumbo al Mundial de Alemania 2006).




En el escenario opuesto, cuando contó con la tenencia el combinado nacional demostró un plan que tuvo como objetivo primario dañar al local sin padecer un excesivo desgaste físico. En este panorama, fue paciente en la distribución de la pelota para no realizar recorridos innecesarios que pudieran aumentar la exigencia corporal y, sin apresurarse, efectuó toques cortos para mantener un bloque. En la primera etapa, el desequilibrio individual solo nació desde las intervenciones de Lionel Messi y Ocampos.





Los comandados por el venezolano César Farías intentaron imponer en el campo de juego la jerarquía que les brinda actuar en condición de local. Los históricos delanteros, Marcelo Moreno Martins y Carlos Saucedo, fijaron las posiciones de Lucas Martínez Quarta y Nicolás Otamendi. Por lo tanto, los marcadores centrales no pudieron obstaculizar las apariciones por sorpresa de Rudy Cardozo, quien centralizaba su posición y explotaba los espacios que se generaban a las espaldas de Leandro Paredes y Exequiel Palacios.





El dueño de casa comenzó a inquietar a partir de una las principales armas de su arsenal: los centros laterales en búsqueda de Martins. Cuando transcurrían los 6 minutos, Saúl Torres lanzó un envío aéreo desde la derecha y, tras una defectuosa salida de Armani, el delantero de Cruzeiro de Brasil conectó de cabeza en el segundo palo y el remate impactó en el lado externo de la red del arco. Pese a que el atacante careció de precisión en la definición, solo fue el atisbo del protagonismo que le aguardaba en la jornada.





Luego de un remate desviado, Marcelo Moreno Martins inauguró el resultado para el Verde con un nuevo impacto de cabeza que superó la resistencia de Franco Armani.




Mientras Argentina continuaba con reiterados inconvenientes para detener las escaladas por los extremos del terreno, Bolivia obtuvo un rédito de la pasividad rival e inauguró el resultado con su fórmula predilecta. A los 24’, Alejandro Chumacero profundizó por el carril izquierdo de la cancha y, después de engañar con un pase al lateral José Sagredo, ensayó un centro que localizó a Martins, quien se elevó entre Martínez Quarta y Otamendi y con un nuevo disparo de cabeza estableció el 1-0.





Luego de un efímero control boliviano, y tras superar el impacto anímico que le ocasionó el gol de Martins, Argentina revirtió la tendencia del partido y desarrolló un dominio geográfico. Aunque tuvo dificultades para profundizar con acciones colectivas, transmitió peligro con reiterados remates lejanos que tuvieron como denominador común al pie derecho de Paredes. De hecho, a los 40’, el volante de Paris Saint Germain recibió un pase de Messi y, como no contaba con el espacio requerido para realizar un control orientado, disparó de primera y el balón se estrelló en el palo izquierdo.





En el ocaso del primer tiempo, Lautaro Martínez aprovechó un error en la defensa boliviana y estableció el 1-1 parcial.




En el ocaso del primer tiempo, a los 45’, Palacios condujo un contragolpe y habilitó a Lautaro Martínez, quien amagó contra el marcaje de Gabriel Valverde y lanzó un pase raso hacia atrás que fue bloqueado por José María Carrasco. Sin embargo, el defensor vaciló a la hora de despejar el balón y, cuando finalmente intentó rechazar dentro del área chica, la pelota impactó en el futbolista de Inter de Milán, superó la resistencia del arquero Carlos Lampe y decretó el 1-1.





En el complemento, Bolivia intensificó su aventura ofensiva con el anhelo de asediar a Argentina. No obstante, la metodología adoptada fue contraproducente para el conjunto del altiplano: solo desniveló de manera esporádica y, en contrapartida, concedió resquicios que permitieron que la Albiceleste elaborara diversos contragolpes. Incluso, en una ocasión Messi fue el encargado de comandar la réplica y, luego de que su remate de zurda fuera obstaculizado, jugó hacia atrás y propició un disparo de Palacios que se marchó desviado.





A diferencia de lo previsto, Argentina no exhibió síntomas de desgate por la altura con el transcurso de la segunda parte y ejerció una supremacía futbolística sobre Bolivia, que fue prisionero del control visitante y no consiguió aproximarse a la posición de Armani. A los 30’, los dirigidos por Scaloni desaprovecharon una nueva oportunidad para marcar una diferencia: Messi se recostó sobre la derecha y filtró un pase para Martínez, quien trazó una diagonal, ingresó al área por el interior derecho y su remate fue desviado al córner por Lampe.





Joaquín Correa, quien había reemplazado a Lucas Ocampos, decretó el triunfo de la Albiceleste con un remate de zurda.




Después de una serie de intentos fallidos, Argentina logró establecerse en ventaja en el resultado. A los 34’, Messi observó el panorama por el callejón central del campo y jugó con Martínez, quien desairó a Carrasco con facilidad y asistió con un pase hacia la izquierda a Joaquín Correa, que no dudó y con un potente disparo de zurda desde la puerta del área sentenció el 2-1 y desató la euforia del banco visitante.





Argentina afrontó los últimos minutos del enfrenamiento con autoridad, monopolizando la posesión, distribuyendo el balón con inteligencia y suprimiendo los efectos de jugar en la altura. De esta manera, se adueñó de una victoria que adopta un lugar de relevancia en el historial entre ambos seleccionados (el último triunfo en La Paz había sido el 26 de marzo de 2005) y le permite a la Albiceleste culminar con seis puntos los primeros dos desafíos del camino rumbo a la Copa del Mundo de Qatar 2022.





Formaciones





Bolivia: Carlos Lampe; Saúl Torres, José María Carrasco, Gabriel Valverde, José Sagredo; Alejandro Chumacero (ST 20’ Bruno Miranda), Raúl Castro (ST 20’ Boris Cespedes), Diego Wayar (ST 38’ Jorge Orozco), Rudy Cardozo (ST 43’ Christhian Arabe); Marcelo Moreno Martins y Carlos Saucedo (ST Antonio Bustamante). Entrenador: César Farías.





Argentina: Franco Armani; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Nicolás Otamendi; Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul (ST 23’ Nicolás Domínguez), Leandro Paredes (ST 23’ Guido Rodríguez), Exequiel Palacios, Lucas Ocampos (ST 14’ Joaquín Correa); Lionel Messi y Lautaro Martínez (ST 44’ Facundo Medina). Entrenador: Lionel Scaloni.





Goles: PT 24’ Marcelo Moreno Martins (BOL) y 45’ Lautaro Martínez (RAC). ST 34’ Joaquín Correa (ARG).





Amonestados: PT 16’ Nicolás Tagliafico (ARG) y 38’ Gabriel Valverde (BOL). ST 15’ José María Cardozo (BOL), 45’ Nicolás Domínguez (ARG), 46’ Exequiel Palacios (ARG) y 49’ Saúl Torres (BOL).





Árbitro: Diego Haro (Perú).





Estadio: Hernando Siles (La Paz, Bolivia).


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