20 de octubre de 2020
En el estadio Urbano Caldeira de San Pablo, el destino se convirtió en el villano de la historia de Defensa y Justicia. En el marco de la última fecha del Grupo G, el equipo conducido por Hernán Crespo obtenía la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores, pero una distracción sobre la hora le costó el pasaje a la siguiente ronda: perdió 2-1 ante Santos en una de las últimas acciones del partido, quedó eliminado y deberá continuar su camino en la Copa Sudamericana.
El elenco brasileño, que ya se había asegurado la primera posición de la zona, se adueñó de la iniciativa del compromiso desde los compases iniciales. Los problemas que exhibió el conjunto de Florencio Varela para ingresar en la sintonía del partido propiciaron que el dueño de casa contara con el protagonismo e inquietara de manera reiterada el arco defendido por Ezequiel Unsain.

Los dirigidos por Cuca, que marchan en el quinto lugar del Brasileirao, llevaron a cabo una presión elevada en la parte inicial que dificultó las salidas terrestres de la visita. En consecuencia, recuperó el balón con facilidad y desarrolló un dominio geográfico, donde Yeferson Soteldo se erigió como la pieza clave del engranaje ofensivo: el venezolano se ofreció como constante opción de descarga por todo el frente de ataque y se convirtió en la principal arma de desequilibrio individual.
Con la complicidad de Soteldo, el equipo de San Pablo orientó las búsquedas ofensivas hacia el sector izquierdo y halló resquicios para profundizar al trazar diagonales entre la última línea de Defensa, que estaba compuesta por tres futbolistas. Las proyecciones por el carril del lateral Felipe Jonatan obligaron a Ciro Rius a retroceder más de la cuenta y reducir su injerencia en el campo contrario.
El Peixe elaboró una de las acciones de peligro más relevante del primer tiempo cuando transcurrían los 27 minutos. Luego de un anticipo ofensivo frontal de Jobson, el delantero Kaio Jorge recibió la pelota en la puerta del área y, sin permitir la reacción de los defensores, giró y ensayó un remate que tomó a contrapierna a Unsain, quien logró retroceder y contuvo el disparo.

El Halcón, por su parte, sufrió el asedio que le impuso Santos en el comienzo de la elaboración del juego y debió recurrir a envíos aéreos para superar los obstáculos. La incapacidad de iniciar la construcción ofensiva por la vía terrestre derivó en que el cuadro argentino fuera víctima de errores forzados en lugares comprometedores del terreno. En consonancia, requería la colaboración de todos sus jugadores en campo propio para las labores defensivas y, producto de este movimiento, luego tenía que recorrer una amplia distancia hasta el área de Joao Paulo.
Con la progresión del cotejo, los comandados por Hernán Crespo encontraron variantes para salir desde el fondo y, por lo tanto, aumentó la calidad de sus ataques. Con una circulación del balón veloz y precisa, consiguió abastecer a sus componentes ofensivos, en especial a Braian Romero y Francisco Pizzini, y revirtió la tendencia del enfrentamiento. De hecho, a los 29’, coqueteó con la inauguración del resultado con un disparo desde afuera del área de Gabriel Hachen que fue bloqueado por Paulo.
En el complemento, Crespo realizó un ajuste táctico que se transformó en el sustento del dominio que desplegó Defensa. Desde que el uruguayo Leodán González determinó el comienzo del segundo período, el equipo argentino adelantó sus líneas cuando no gozó de la tenencia de la pelota y llevó a cabo una presión elevada que neutralizó a Santos, que sufrió frecuentes imprecisiones.

La posibilidad de recuperar la posesión con velocidad se convirtió en la llave con la cual Defensa abrió el resultado. A los 6’, Rius condujo por el extremo derecho y habilitó Pizzini, quien desequilibró por el mismo sector, llegó hasta el fondo de la cancha y con un centro al segundo poste asistió a Romero, quien se encontraba en soledad y empujo el balón al fondo de la red para anotar el 1-0.
El cansancio ocasionado por el desgaste físico, complementado con las presiones psicológicas, ocasionaron que Defensa claudicara la metodología que le brindó réditos y comenzara a replegarse. En este contexto, Santos se revitalizó y restableció el empate: a los 33’, Pará envió un centro, Lucas Braga conectó de cabeza y se encontró con la resistencia de Unsain. Sin embargo, Lucas Lourenso capturó el rebote, envió un pase raso y localizó a Braga, quien se tomó revancha y con una simple definición en el área chica firmó el 1-1.

Defensa empezaba a vislumbrar en el horizonte la histórica clasificación a los octavos de final, pero el destino le jugó una mala mano. A los 46’, en el segundo de los cuatro minutos adicionados, Luiz Felipe lanzó un envío largo desde su propio terreno y encontró a Lucas Braga, quien halló mal posicionada a la defensa contraria y con un pase hacia el centro del área chica asistió a Marcos Leonardo, quien remató, el tiro se estrelló en el poste derecho e ingresó al fondo del arco para decretar el 2-1.
La última postal del partido fue el cabezazo de Unsain dentro del área rival y el posterior remate de Nicolás Leguizamón que fue obstaculizado por Diego Pituca. Defensa perdió el pasaje a la siguiente ronda de la Libertadores en el epílogo del enfrentamiento y el boleto fue apropiado por Delfín de Ecuador, que estaba en el último lugar de la zona, pero derrotó 1-0 a Olimpia de Paraguay y concretó un milagro deportivo. De esta manera, los de Florencio Varela culminaron terceros en el Grupo G y accedieron a la Sudamericana.
Formaciones
Santos: Joao Paulo; Pará (ST 38’ Marcos Leonardo), Luiz Felipe, Luan Peres, Felipe Jonatan (ST 29’ Wagner); Jobson (ST 12’ Sandry), Diego Pituca; Jean Mota (ST Lucas Lourenso), Yeferson Soteldo, Arthur Gomes (ST 12’ Lucas Braga); Kaio Jorge. Entrenador: Cuca.
Defensa y Justicia: Ezequiel Unsain; Adonis Frías, Franco Paredes (ST 49’ Nicolás Leguizamón), David Martínez; Enzo Fernández (ST 35’ Nelson Acevedo), Marcelo Benítez; Ciro Rius, Francisco Pizzini (ST 24’ Washington Camacho), Gabriel Hachen (ST 35’ Miguel Merentiel), Eugenio Isnaldo; Braian Romero. Entrenador: Hernán Crespo.
Goles: ST 6’ Braian Romero (DYJ), 33’ Lucas Braga (SAN) y 46’ Marcos Leonardo (SAN).
Amonestados: PT 20’ Braian Romero (DYJ) y 46’ Jobson (SAN). ST 23’ David Martínez (DYJ), 31’ Lucas Braga (SAN), 46’ Diego Pituca (SAN) y 48’ Wagner (SAN).
Estadio: Urbano Caldeira (San Pablo, Brasil).
Árbitro: Leodán González (Uruguay).