20 de octubre de 2020
El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) informó que la canasta básica total (CBT) tuvo un incremento del 3,8% en septiembre, por lo cual una familia integrada por dos adultos y dos chicos necesitó este mes contar con un ingreso mensual de $47.216 para no ser considerada pobre.

De esta manera, la Canasta Básica Total tuvo una suba superior al ritmo de inflación que registró septiembre, la cual fue de un 2,8%. Esta canasta básica determina la línea de pobreza en el país; mientras que la canasta alimentaria determina el nivel de indigencia, la cual subió 3,4% hasta $19.430.
Los meses de Agosto y Septiembre marcaron una aceleración de los precios tras la meseta inflacionaria de los primeros meses de cuarentena. En agosto el índice fue de 2,9%; mientras que en septiembre fue del 2,9%. En ambos casos el rubro de alimentos y bebidas, uno de los componentes centrales de las canastas, registraron subas de alrededor de 3%.

Asimismo, la canasta total incluye no solo alimentos sino que también gastos como transporte, educación, salud o indumentaria. Medido por cada adulto de manera individual, fue necesario contar con un ingreso de $15.280 para no caer en la línea de pobreza.
Para un hogar compuesto por una mujer de 35 años, su hijo de 18 años, y su madre de 61 años, la canasta fue de $37.589. En tanto, para una familia que tiene como integrantes a un hombre de 35 años, una mujer de 31 años, un hijo de 6 años y una hija de 8 años, necesitaron $47.216, mientras que si estuviese integrada por un varón y mujer, ambos de 30 años y tres hijos de 5, 3 y 1 año habrían requerido un ingreso mensual mínimo de $49.661.
Estos últimos datos de pobreza e indigencia mostraron un fuerte incremento en el primer semestre del año como consecuencia de la pandemia y de las medidas de confinamiento. Es decir que la pobreza subió hasta 40,9% hacia el primer semestre del año y afectó a 18,8 millones de personas.