22 de octubre de 2020
Algunos antropólogos sostienen que el vello púbico podría ser una especie de ornamento sexual relacionado con la transmisión de feromonas que favorecen a la excitación.

A partir de esto, la doctora Claudia Andrea González, ginecóloga, obstetra y sexóloga clínica, aseguró que la posibilidad de que este supuesto sea cierto "coincide con la presencia de glándulas apocrinas en la región del perineo (entre el ano y los genitales), que además crecen en tamaño y se activan durante la pubertad al mismo tiempo que que crece el vello púbico".
Este tipo de glándulas del sudor están directamente relacionadas con la secreción de feromonas sexuales en muchos mamíferos, donde con frecuencia van acompañadas de mechones de pelo que sirven, literalmente, para atrapar las feromonas emitidas, y favorecer así su detección por parte de otros individuos.
"El vello púbico tiene una función especial al captar feromonas que son estimulantes sexuales. Estas son percibidas por el olfato humano pero tienen un factor excitante", explica la especialista. En tanto, el vello púbico tiene la capacidad de mantener el área genital caliente, siendo otro factor importante en el libido.
Las páginas de salud y belleza femenina e incluso las películas pornográficas, impulsan el negocio de la depilación genital alegando así que se trata de una opción limpia y estéticamente más agradable. Sin embargo, algunas pensadoras feministas opinan que llevar a cabo esta práctica es una imposición de las corrientes culturales predominantemente masculinas.

"Las personas depiladas por completo son más propensas a padecer infecciones como el molusco contagioso, el herpes genital y el HPV. No solo por la falta de vello sino también por el tipo de depilación, por ejemplo al rasurarse, pueden causar heridas y así exponerse a las infecciones de transmisión sexual", aseguró González.
El vello púbico reduce la fricción en el acto sexual y otras actividades que pueden causar roces en la zona genital. Por esta razón y por su capacidad de mantener la humedad vaginal, se lo considera un "lubricante natural seco".
De todas formas, González destaca: "Cada individuo puede optar por preservar o no el vello púbico y disfrutar de su sexualidad en ambas circunstancias. Hay que tener en cuenta que el cerebro es nuestro principal órgano sexual, dado que desde allí surgen nuestras fantasías".