22 de octubre de 2020
“Al que pueda pagar más le vamos a cobrar el costo de la tarifa”, advirtió el secretario de Energía, Darío Martínez. Es que para el próximo año se estiman unos aumentos de hasta un 60% en las tarifas de luz y gas para los usuarios de mayores ingresos. En tanto, el incremento promedio será de un 25%. Asimismo, por decisión del presidente Alberto Fernández, los costos permanecerán congelados este año. El Ejecutivo analiza aplicar un solo aumento anual, mientras que para el 2022 está prevista la Revisión Tarifaria Integral. De esta manera el Gobierno revisa los subsidios para reasignarlos, para que los sectores de menores ingresos reciban una mayor asistencia para cubrir los costos de las tarifas de servicios públicos de energía.

Según trascendió, para los usuarios de los grupos más vulnerables se manejan que tengan alzas mínimas en el servicio o que directamente no tengan variaciones en las tarifas. En cuanto al gas el aumento se anunciará el próximo mes de diciembre e irá en la misma línea que las subas previstas para las tarifas de electricidad. Cabe mencionar que durante estos días el Gobierno dispuso aumentos en las garrafas, que tuvieron un encarecimiento del 25,4% en comparación con el último valor establecido en mayo del año pasado.
El secretario de Energía explicó que la pandemia de coronavirus dejó “herramientas mucho más eficientes como el Ingreso Familiar de Emergencia para individualizar quién la está pasando mal y no puede pagar la tarifa de los servicios energéticos”. Y agregó que en los casos de los sectores más vulnerables desean “llegar con un subsidio eficiente” y que entre los planes del Gobierno está determinar mayores aumentos “a los sectores que sí pueden afrontar las tarifas”.

Asimismo, Martínez había adelantado que durante este verano van a haber muchos cortes de luz, debido a que, "si la gente se queda en su casa en el verano por la pandemia, la demanda será muy fuerte”. También indicó que se está trabajando con la provincia de Buenos Aires para mejorar la situación energética, por lo que estiman aproximadamente un plan a dos años para poder lograr este objetivo.