28 de octubre de 2020
En Turín, Barcelona vislumbró un nuevo amanecer en el horizonte en el marco de la segunda jornada del Grupo G de la Champions League. Luego del escándalo institucional que derivó en que Josep María Bartomeu dimitiera como presidente del club, el Culé se repuso en el ámbito futbolístico y, con un gol de Lionel Messi, derrotó 2-0 a Juventus, que continúa en un naufragio ante la ausencia de Cristiano Ronaldo por coronavirus.
El elenco de Cataluña no exhibió secuelas de relevancia tras la derrota 3-1 frente a Real Madrid en el marco del clásico español, que se disputó el pasado sábado. Con una imagen renovada, que incluyó los ingresos de Antoine Griezmann, Ousmane Dembelé, Sergi Roberto y Miralem Pjanic en la alineación inicial, los dirigidos por Ronald Koeman buscaron adueñarse del protagonismo desde los primeros compases del duelo y expusieron las falencias defensivas del Bianconero.
El Culé se benefició de un comienzo dubitativo del conjunto de la región de Piamonte y coqueteó con la inauguración del resultado en el prólogo del compromiso. Cuando solo transcurrían los 2 minutos, Lionel Messi habilitó a Pjanic, quien remató con potencia desde media distancia y exigió la reacción del arquero Wojciech Szczesny. Luego del rebote, el bosnio volvió a capturar el balón y propició la aparición de Griezmann, quien disparó dentro del área y la pelota se estrelló en el poste izquierdo y se marchó afuera.

El último subcampeón de La Liga de España gozó de una eficaz distribución de la pelota y, aunque por momentos careció de profundidad, consiguió neutralizar las réplicas de su rival. Uno de los matices tácticos que mostró el equipo fue el mayor respaldo en el sector derecho del ataque, donde había sufrido la falta de desequilibrio en los últimos partidos. En este escenario, Dembelé siempre contó con la complicidad de Messi o Griezmann, quienes se acercaban a su posición para luego quitarle una marca o, por el contrario, se ofrecían como opciones de descarga.
Con un dominio en ascenso, el Barsa pudo abrir el marcador a través de los frutos que le brindó la fórmula aplicada en el carril derecho de la zona ofensiva. A los 14’, Messi realizó un preciso cambio de frente desde la izquierda hacia la derecha, donde Dembelé efectuó un control orientado, realizó un amago para engañar a Danilo y ensayó un tiro que se desvió en Federico Chiesa, descolocó a Szczesny y estableció el 1-0 en favor de la visita.

El equipo comandado por Andrea Pirlo reafirmó su estrategia y aumentó la intensidad, pero solo pudo neutralizar el desarrollo del partido durante esporádicos períodos. Uno de los movimientos que le permitió equilibrar el cotejo de manera esporádica fue la presión elevada que ejercía sobre los extremos del campo. En consecuencia, Barcelona halló diversos obstáculos en el inicio de las elaboraciones por la vía terrestre, se vio obligado a jugar por el centro y sufrió imprecisiones que propiciaron los ataques verticales del dueño de casa.
Juventus orientó, con frecuencia, el juego ofensivo hacia la banda derecha y consiguió generarle más de un dolor de cabeza a Jordi Alba, quien debía recibir la colaboración de sus compañeros para no padecer inferioridad numérica. En este sentido, el vigente campeón de la Serie A construyó sociedades momentáneas entre Juan Guillermo Cuadrado (al proyectarse, Danilo permanecía retrasado y formaba una línea de tres defensores), Paulo Dybala y Dejan Kulusevski que tenían la intención de abastecer a Álvaro Morata, a quien le anularon dos goles.
En el complemento, Barcelona administró los tiempos del encuentro de manera precisa, pero se enfrentó a un nuevo percance del cual resultó ileso gracias a otra intervención de la tecnología. A los 10’, Cuadrado conectó en el interior derecho del área un centro enviado por Chiesa y asistió a Morata, quien se filtró a la espalda de Clément Lenglet y empujó el balón al fondo de la red para el 1-1. Sin embargo, el árbitro Danny Makkelie, a instancias del VAR, no convalidó el tanto por un off-side del delantero español, quien sufrió su tercera decepción en la jornada.

Con el transcurso de los minutos, Juventus intensificó sus expediciones ofensivas, pero careció de ideas e imaginación para derribar la resistencia de un Barcelona que se agrupaba en su propio campo cuando no contaba con la tenencia. Mientras las acciones del cuadro italiano resultaban infructíferas, el Culé desarrollaba reiterados contragolpes y explotaba los espacios que hallaba. No obstante, las imprecisiones a la hora de definir las jugadas le impidieron sentenciar la victoria con anterioridad.
En el ocaso del partido, Messi obtuvo una recompensa para su insistente búsqueda en ataque y le valió para terminar de erigirse como la máxima figura de la jornada. A los 46’, Ansu Fati se escapó dentro del área y, luego de que fuera derribado por Federico Bernardeschi, el árbitro Makkelie sancionó penal. El astro rosarino se encargó de la ejecución y, con un disparo a media altura, decretó el 2-0 definitivo.
Con la conducción de la Pulga y un inapelable compromiso grupal, Barcelona se recuperó de la derrota ante Real Madrid y, en medio de los conflictos institucionales ocasionados por la salida del presidente Bartomeu, empezó a vislumbrar una luz de esperanza al final del túnel. De esta manera, tiene puntaje ideal en la Champions League y en la tercera fecha se medirá con Dinamo Kiev en condición de local. Juventus, por su parte, ratificó las dudas en su juego e intentará reponerse cuando visite a Ferencvaros de Hungría en la siguiente jornada.
Formaciones
Juventus: Wojciech Szczesny; Danilo, Leonardo Bonucci, Merih Demiral; Juan Guillermo Cuadrado, Rodrigo Bentancur (ST 37’ Arthur), Adrien Rabiot (ST 37’ Federico Bernardeschi), Dejan Kulusevski (ST 29’ Weston McKennie); Paulo Dybala, Álvaro Morata y Federico Chiesa. Entrenador: Andrea Pirlo.
Barcelona: Neto; Sergi Roberto, Ronald Araújo (ST Sergio Busquets), Clément Lenglet, Jordi Alba; Miralem Pjanic, Frenkie de Jong; Antoine Griezmann (ST 43’ Junior Firpo), Pedri (ST 47’ Martin Braithwaite), Ousmane Dembelé (ST 21’ Ansu Fati); Lionel Messi. Entrenador: Ronald Koeman.
Goles: PT 14’ Ousmane Dembelé (BAR). ST 46’ Lionel Messi -de penal- (BAR).
Amonestados: PT 45’ Dejan Kulusevski (JUV). ST 15’ Sergi Roberto (BAR), 25’ y 41’ Merih Demiral (JUV), 29’ Juan Guillermo Cuadrado (JUV) y 34’ Adrien Rabiot (JUV).
Incidencias: ST 41’ Merih Demiral fue expulsado por doble amarilla (JUV).
Estadio: Juventus Stadium (Turín, Italia).
Árbitro: Danny Makkelie (Holanda).