29 de octubre de 2020
Hoy no hay show, tan solo emoción. Esta vuelta el “pim, pum, pam” resonó fuerte en el corazón, con el sonido ensordecedor que dejan los cachetazos que la vida te pega en el alma. Se fue Teresa, una gran madre de un gran amigo: Hugo Ferrer.
A ella no la conocimos pero conocemos su legado. El hijo de una madre que habrá estado más que orgullosa de los valores que forjó en ese muchacho, ahora un hombre querido y admirado donde sea que pisa una redacción, una radio o un canal de televisión.
Un tipo que, lejos de la mezquindad, viene transmitiendo desde hace décadas su pasión por el periodismo a quien quiera escucharlo y aprender el oficio. Y la pucha que lo logra. “Mandale un abrazo a Huguito” es una frase casi popular. “¿Este hombre cuántos años tiene?”, nos preguntamos varias veces. Ni diez vidas nos alcanzarían para obtener semejante reconocimiento.
Por eso estas líneas. Porque en realidad sentimos que sí la conocimos a través de toda esa impronta que dejó en este periodista de raza. Los valores, las enseñanzas, la calidez y ese don de gente que la hará vivir por siempre. ¡Gracias!