6 de noviembre de 2020
El uso excesivo de las pantallas y las largas horas confinados en sus casas debido a la pandemia coronavirus, continúan produciendo un alto riesgo de contraer miopía en chicos. En tanto, el contexto no ayuda: el cierre de escuelas y su reemplazo por clases virtuales adicionaron más horas de conexión a pantallas como tablet, computadora o celular, las cuales hacen que sus ojos se irriten y disminuya la visión de los menores.

"La miopía es un problema serio de salud pública y comienza a desarrollarse en la infancia. Con el crecimiento de los niños, el ojo puede estirarse demás y a partir de los seis años volverse miope", advirtió el doctor Carlos Kotlik, jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Notti.
Esta sobreexposición visual de los chicos a las pantallas y el esfuerzo por mantener un enfoque de cerca produjeron que la miopía haya crecido un 20 por ciento en niños de 5 a 7 años, según indicó la Unidad de Oftalmología del Hospital Vithas Medimar en España.
La miopía puede aumentar hasta que culmine el crecimiento corporal de un niño-adolescente. "Lo que estamos tratando ahora es de evitar la progresión. Estamos viendo cuáles son los mecanismos mediante los cuales las estructuras ópticas del globo ocular van cambiando desde el nacimiento para lograr la refracción óptima. También cuáles son los factores que hacen que esto se produzca en la vida moderna y ahí es donde entran las pantallas", expresa el experto en oftalmología.
Ante la situación sanitaria de la pandemia coronavirus, el médico señaló observar dos cosas: por un lado, que los miopes son más miopes, y por el otro lado, la problemática del ojo seco. "Al estar tanto tiempo con las computadoras, las personas no pestañean los suficiente", indicó.
"Un factor muy curativo para el desarrollo de los ojos es estar afuera, en espacios con luz natural", remarcó. En tanto, añadió: "Existe una droga denominada antropina, la cual funciona para tratar la miopía que, utilizada al 0.01 por ciento, aumenta la producción de dopamina en las células amácrinas de la retina, por lo que en combinación con una correcta exposición a luz solar, puede ser una herramienta de gran utilidad para controlar el auge de la miopía".

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se calcula que, en 30 años, la miopía puede afectar a la mitad de la población mundial. Por esta razón es carácter de urgencia el hecho de actuar desde edades muy tempranas para que se minimicen los efectos.
Además es fundamental el descanso de la vista de los dispositivos electrónicos. Tomar una pausa cada 40 minutos de fijación intensa en una tablet, laptop o celular. Sirve para cambiar de foco y, de paso, estirar las piernas. En el caso de los chicos, tal como se mencionó anteriormente, es ideal salir a la luz natural, hacer actividades al aire libre como mínimo media hora por día.
Los menores suelen quejarse del dolor de cabeza, se refriegan y tienen los ojos rojos. Aumenta la frecuencia del parpadeo e incluso miran de costado. Es común también que los chicos con signos de miopía se acerquen más al cuaderno, a la carpeta o a la televisión.