9 de noviembre de 2020
Las alarmas se encendieron en el entorno de Diego Armando Maradona a causa de la pandemia del coronavirus. En las últimas horas, fue detectado un caso positivo de la enfermedad en el sexto piso de la Clínica Olivos. La situación suscita preocupación entre las personas allegadas al ex futbolista debido a que este se encuentra internado en la misma planta del centro médico ubicado en la localidad cabecera del partido de Vicente López.
El entrenador de Gimnasia de La Plata, de 60 años, no sería trasladado de su actual habitación privada, pero sí se intensificarían las medidas de prevención contra el virus. Además, el campeón del Mundial de México 1986 continuará siendo atendido por un equipo de especialistas particular, que es encabezado por Leopoldo Luque, médico personal del Diez y quien llevó a cabo su intervención quirúrgica por un hematoma subdural.

El ex capitán de la Selección Argentina fue operado con éxito el pasado martes por la noche, pero sigue internado debido a que experimentó algunos episodios de confusión a raíz de un cuadro de abstinencia. En consecuencia, el doctor que se encarga de resguardar su salud reconoció la posibilidad de iniciar un tratamiento intensivo con el objetivo de que el astro abandone el consumo de alcohol.

Esta mañana, Luque no brindó el habitual parte médico de Maradona, pero reveló la reacción que tuvo luego del empate del Lobo frente a Vélez por la segunda jornada de la Zona 6 de la Copa de la Liga Profesional. “Hablé con él y está muy bien. Un poco enojado porque le empataron en una jugada tonta. Vio todo el partido de Gimnasia“, expresó el doctor a bordo de su moto antes de retirarse de la Clínica Olivos.
El técnico siguió a la distancia el compromiso de su equipo, que había comenzado en desventaja ante el Fortín por el prematuro gol de Thiago Almada, pero luego logró revertir el resultado por las conquistas de Matías García (de penal) y Johan Carbonero. Sin embargo, una distracción en el epílogo del cotejo derivó en la anotación del juvenil Luca Orellano, quien rescató a un conjunto de Liniers que se hallaba en inferioridad numérica por la expulsión de Lautaro Gianetti y decretó el empate 2-2 tras una jugada preparada.