16 de noviembre de 2020
Catriel Aiello tiene 38 años es de Vicente López y viaja por América Latina desde hace cinco años cuando dejó su trabajo y cargó una mochila para pasar sus días entre el canto y las artesanías. Actualmente se encuentra varado en la ciudad chilena de Talca después de haber pasado una verdadera odisea en el desierto. Denuncia que fue golpeado por carabineros y que pese a que tuvo contacto con funcionarios de diversos organismos, nadie le da una respuesta. Anhela con todas sus fuerzas volver al país y reencontrarse con su perro, el que le secuestraron en un paso fronterizo.

Aiello venía bajando desde Venezuela y para el momento del decreto de la cuarentena y el cierre de fronteras estaba en una desértica entre Chile y Perú porque ninguno de los dos países lo dejaba entrar como medida extrema de seguridad. Finalmente pudo pasar al país transandino pero en su intento para llegar a Argentina no tuvo éxito.
"Estoy aquí en Chile desde que se cerraron las fronteras. Luego de pasar todo este invierno de incertidumbre y oscuridad, ahora que todo está aclarando. Deseo ir a Argentina a ver a muchas personas que por las incontinencias del destino se viene postergando el reencuentro", expresó el argentino en una carta abierta.
En diálogo con Mundo Poder, el varado cuenta que está acampando hace una semana frente al edificio del Juzgado de Garantías de Talca. Hace diez días intentó cruzar al paso fronterizo Pehuenche, pero no tuvo éxito. Para colmo allí le sacaron a su perro. Le dijeron que se lo devolverían cuando tenga la autorización para cruzar.

"La entrada a Chile fue una cosa rara después de estar cinco días varados en un desierto me dieron como un papel en el que dice que soy delincuente chileno. Me quedé en Chile durante toda la pandemia y cuando intenté cruzar me o prohibieron en la frontera. Por un lado, tengo un papel que dice que estoy expulsado de Chile y por otro, tengo uno que dice que me tengo que quedar, se contradicen. Los dos papeles me los dieron en la Policía de Investigaciones (PDI)", relata el argentino sin comprender porque no puede volver al país.
A Aiello no lo contactaron nunca hasta ahora del cónsul argentino en Chile, pese a que su situación se volvió mediática: "Vinieron a preguntarme los carabineros, gendarmeria, Defensoría del Pueblo, mande un mail en el juzgado de Talca, pero nadie hace nada. Se pasan la pelota. Antes no me querían ni en Perú ni en Chile, ahora no me quieren ni en Argentina, es insólito", reflexiona con bronca.

En el medio de esta experiencia que el argentino está padeciendo también tuvo problemas con carabineros que lo golpearon y hasta lo ahorcaron sin razón alguna. "Se puso duro en un momento con los carabineros, me golpearon y no sé porqué. "Estás en Chile huevón, estás en Chile", eso me decían solamente cuando me pegaban".
Con ganas de volver y terminar con el viaje que se tornó pesadilla por momentos, el argentino pide a las autoridades que lo escuchen y que destraben su situación. Quiere reencontrarse con su perro, cruzar la frontera y volver a casa.