17 de noviembre de 2020
Como se hizo costumbre, desde que se decretó la cuarentena obligatoria, el pasado 20 de marzo, por la pandemia de coronavirus, las reuniones y fiestas clandestinas se hicieron moneda corriente. Si bien ha comenzado a regir la fase de Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio (DISPO), las aglomeraciones de gente siguen sin estar permitidas, sin embargo, el último fin de semana se registraron varias fiestas ilegales, y en una de ellas participó Cristian Urrizaga, popularmente conocido como Cristian U.
Ocurrió el domingo en una quinta en Virrey del Pino, a la que se convocó a los asistentes con la obligatoriedad de ingresar con barbijo y alcohol en gel y, la prohibición de filmar y sacar fotos con sus celulares. Un llamado al 911 alertó a las autoridades del encuentro clandestino y por eso se realizó un operativo en el lugar. El ex Gran Hermano fue imputado por violar los artículos 205 y 235 del Código Penal.

Ante la repercusión de la noticia, el ganador del mencionado reality justificó su presencia en el evento e hizo su descargo: “La realidad es que había una fiesta, me contrataron para ir a tocar. Necesito laburar, como necesitan todos. Mi laburo terminó en marzo cuando arrancó la pandemia, y los que me conocen saben que soy organizador de eventos, de boliches y DJ. Me reinventé en algunas cosas como pude, pero necesito trabajar”. Y agregó que “de cierta forma se fueron abriendo los comercios y demás cosas y me pone recontento, pero lo nuestro no y necesito laburar. ¿Qué quieren que haga? Me contratan de un lugar para ir a tocar, sé que no está bien, pero tengo que laburar. ¿Entonces qué hago?”.
Si bien está enterado de que la actividad que realiza no está permitida aún y es consciente de que se debe respetar lo ordenado por las autoridades sanitarias, contó que tomó todos los recaudos durante el evento y que, además, hace tres meses tuvo coronavirus: “No contagio, ni me contagian”. "Cuando tengo que pagar el alquiler o pagar la luz no puedo decir: ‘Che, hola, soy el señor exCOVID’, si no pago me rajan. En cierta forma puse mis pautas. Acepté, pero dije "voy a la cabina, solo y aislado’. Después lo que hagan los demás yo no puedo meterme. Cada uno sabe lo que hace”, concluyó.