22 de noviembre de 2020
El famoso tema tuvo su aparición en 1970 y es hasta el día de hoy punto de controversia acusado de plagio.
Harrison siempre mantuvo un bajo perfil, alejado de la fama y con un profundo interés por el hinduismo con el que tuvo su primer contacto a mediados de la década de 1960, a raíz de un libro sobre la reencarnación que les regaló a los integrantes de los Beatles un devoto de esa religión en las Bahamas mientras grababan la película "Help!".
Años después, toda la banda viajó a la India a practicar la meditación trascendental.
Al poco tiempo, el ex Beatle conoce en Estados Unidos a los Hare Krishnas, movimiento religioso basado en el hinduísmo, que marcó su vida y su obra hasta el final de sus días.
En este proceso, el 23 de noviembre de 1970, Harrison estrenó el exitoso sencillo "My Sweet Lord" en su primer álbum en solitario "All Things Must Pass", tras la separación de los Beatles.
El tema, grabado en los estudios Abbey Road de Londres bajo la producción de Phil Spector, contó con la participación de músicos como el guitarrista Eric Clapton y el también ex-Beatle Ringo Starr en la batería.
Pese al éxito de la canción, el cantante fue acusado de plagio por el compositor y cantante estadounidense Ronnie Mack por haberle copiado la composición musical de su tema "He"s So Fine", interpretada por el grupo femenino The Chiffons.
George negó las acusaciones y aseguró que su inspiración para el tema nació, en todo caso, de "Oh happy day", de The Edwin Hawkins Singers, y de sus vinculaciones con cánticos religiosos hinduistas y cristianos.
Sin embargo, en 1976 Harrison fue declarado culpable por "plagio inconsciente" y tuvo que pagar una sustancial multa para recuperar de nuevo los derechos de su gran tema.