24 de noviembre de 2020
Javier Mascherano sorprendió al mundo del fútbol al informar su retiro de la actividad profesional de manera inesperada. El pasado domingo 15 de noviembre, el ex mediocampista le puso punto final a su carrera en la conferencia de prensa posterior a la derrota de Estudiantes de La Plata ante Argentinos Juniors por la tercera fecha de la Copa de la Liga Profesional. Sin embargo, fue vinculado con un posible regreso a Barcelona solo unos días después de su anuncio y, en consecuencia, el Jefecito salió al cruce de los rumores.
La historia comenzó cuando el periodista Eduardo Inda comentó en El Chiringuito que el emblema de la Selección Argentina había recibido una propuesta para llevar a cabo una última aventura en su trayectoria futbolística. Según comentaron en el programa de la televisión española, el elenco de Cataluña se habría comunicado con el ex volante para ofrecerle retornar a la institución y reemplazar a Gerard Piqué, quien sufrió esguince de grado 3 en el ligamento lateral interno con lesión parcial del ligamento cruzado y permanecerá inactivo entre tres y seis meses.

Después de ser alertado por un usuario de Twitter, el surgido en las Divisiones Inferiores de River se pronunció mediante la misma red social para desmentir la información que había empezado a generar revuelo en el Camp Nou y en City Bell. “Pero por favorrrrrrr. Ni hace falta”, escribió, junto a tres emojis de una cara llorando de la risa. De esta manera, le cerró la puerta a una vuelta como futbolista al Blaugrana, donde se desempeñó entre agosto de 2010 y enero de 2018, disputó 334 partidos y conquistó 18 títulos durante su estancia.
El subcampeón con la Albiceleste del Mundial de 2014 empezó a desempeñarse como marcador central desde su desembarco en el conjunto catalán. La presencia de Sergio Busquets, quien por entonces era una pieza imprescindible en la estructura táctica, ocasionó que Pep Guardiola colocara al oriundo de San Lorenzo en la zaga para que gozara de mayor continuidad y, en simultáneo, se convirtiera en una nueva alternativa en la posición. De esta manera, el ex Corinthians, West Ham, Liverpool y Hebei Fortune se reconvirtió y amplió su ciclo en el Culé.
El inconveniente físico de Pique le genera un dolor de cabeza al entrenador Ronald Koeman, quien tampoco cuenta con el uruguayo Ronald Araújo (problema muscular) y el francés Samuel Umtiti (se recupera de un inconveniente en una de las rodillas). En este escenario, solo tiene a disposición en el sector a Clément Lenglet y debe contemplar a los juveniles del Barsa B, como Óscar Mingueza, el argentino Santiago Ramos Mingo o Arnau Comas. Por lo tanto, Barcelona podría salir al mercado de pases en búsqueda de un nuevo defensor y uno de los candidatos es el rosarino Ezequiel Garay, que está libre desde su salida de Valencia a finales de junio pasado.
EL MENSAJE DE APOYO DE MASCHERANO A PIQUÉ TRAS SU LESIÓN