24 de noviembre de 2020
Un 24 de noviembre, pero del año 1991, fallecía uno de los artistas más entrañables y legendarios de la historia de la música, a sus 45 años: Freddie Mercury, cuyo nombre de nacimiento, en realidad, era Farrokh Bulsara. “No me importa morir mañana. He vivido, en toda la extensión de la palabra”, había manifestado el compositor y vocalista de Queen justo un día antes de morir, y el mismo día en que hizo público que padecía de SIDA.

Fue en el año 1986 cuando Freddie contrajo el virus, que por aquel entonces no existían los medicamentos ni tratamientos para tratarlo. Pese a esto, el cantante trató de mantenerse siempre muy reservado con el tema, pero era evidente en su aspecto cómo iba empeorando su estado de salud. "Si todo hubiera ocurrido un poco más tarde, Freddie todavía estaría con nosotros gracias a los avances en la investigación del sida. Estoy seguro", manifestó al Sunday Times, Brian May, guitarrista de la banda ícono.

En las últimas fotos con vida de Mercury se lo ve relajado, con una sonrisa y sin bigote en el jardín de su mansión en Londres, delgado y con una comisa muy holgada. Esas imágenes fueron tomadas por la pareja del artista, Jim Hutton. Meses después del momento inmortalizado en fotos, Freddie falleció en esa misma casa producto de una neumonía y del deterioro de su salud por ser portador de VIH positivo. Además de ser un virtuoso para la música, era amante de sus gatos, por ende, antes de morir se aseguró de que sus mascotas quedaran en buenas manos.

Hutton y Mercury fueron pareja durante seis años. Ha trascendido que cuando Freddie descubrió que estaba enfermo quiso terminar su relación con Jim, pero éste se negó y le contestó: "Te quiero, Freddie. No voy a ir a ningún sitio", le contestó, convirtiéndose en su compañero leal hasta el día de su muerte. La relación entre ambos había comenzado con el pie izquierdo. Se habían conocido en un local en el año 1984, pero para ese entonces Hutton tenía pareja así que rechazó la oferta del artista de rock. Pero, años después, volvieron a encontrarse en un club nocturno y, ya soltero, aceptó una nueva invitación del artista para salir a cenar y no se separaron nunca más.
Tras la muerte de Freddie, Jim Hutton decidió regresar a su Irlanda natal, donde vivió hasta que falleció de cáncer en 2010, con 61 años. "Freddie fue el mayor amor de mi vida y sé que nunca volveré a amar así", escribió en sus memorias.