16 de diciembre de 2020
En el Cilindro de Avellaneda, Racing obtuvo un rédito de su mentalidad ofensiva y se impuso 1-0 sobre Boca en el marco del choque de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores. La Academia, que había arribado tras eliminar al campeón Flamengo en la definición por penales, ejerció una leve supremacía en la segunda etapa y, una vez que estableció una diferencia en el resultado, logró defenderse con solvencia. El Xeneize, que venía de vencer a Internacional de Porto Alegre de la misma manera, no pudo beneficiarse de sus acciones de peligro e intentará revertir la historia en La Bombonera.
Luego de las declaraciones sobre el VAR que pronunciaron los protagonistas en la previa, el compromiso comenzó con una acción polémica que suscitó los reclamos del banco del conjunto de La Ribera. Cuando aún no había transcurrido el primer minuto del partido, Sebastián Villa desequilibró por el sector izquierdo y fue derribado a raíz de un leve contacto en el rostro que le propició Leonardo Sigali. Pese a que el elenco visitante reclamó penal, el colombiano se encontraba fuera del área en el momento que cayó y el árbitro uruguayo, Esteban Ostojich, tampoco sancionó infracción.

El equipo dirigido por Miguel Ángel Russo intentó progresar en el campo a través de una paciente circulación del balón. Sin embargo, sus volantes externos, Eduardo Salvio y Sebastián Villa, y el conector entre el mediocampo y el ataque, Edwin Cardona, fueron obligados a recibir la pelota de espalda y no lograron gozar de injerencia en la construcción del juego. En este escenario, Boca padeció inconvenientes para atravesar las diferentes escalas de la cancha y solo inquietó cuando recuperó la pelota en el campo del dueño de casa y atacó con velocidad.
En contrapartida, Racing redujo los espacios mediante el adelantamiento de su defensa y, en consecuencia, limitó las intervenciones de los componentes del sector ofensivo de su rival. En la faceta ofensiva, los comandados por Sebastián Beccacece disfrutaron de pasajes en los cuales ejercieron un dominio geográfico, que estuvo sustentado por la conducción de Leonel Miranda y el respaldo que aportaron en la gestación del juego los carrileros, Fabricio Domínguez y Eugenio Mena. No obstante, sufrieron problemas para abastecer a Lisandro López, que fue abstraído por Lisandro López y Carlos Izquierdoz.
Con la progresión del encuentro, Boca consiguió transmitir peligro a causa de ataques directos y coqueteó con la inauguración del resultado en diferentes oportunidades. En primera instancia, Villa desniveló por el carril izquierdo y habilitó a Carlos Tevez, quien, antes de ser asediado por la defensa rival, ensayó un remate desde afuera del área que fue bloqueado por el arquero Gabriel Arias. Unos minutos más tarde, el propio Villa se aventuró en soledad por su sector de influencia, se orientó hacia el centro y disparó desde media distancia, pero otra vez Arias impidió la caída de su valla.
En el complemento, Racing tuvo mayor lucidez en el traslado del balón y comenzó a aproximarse hacia el área de Esteban Andrada. En este panorama, el local elaboró una de sus maniobras colectivas más destacadas y logró la apertura del marcador. A los 14’, inició una acción ofensiva por la banda derecha, trasladó la pelota con paciencia hasta el sector opuesto y derivó en la aparición Mena, que observó el panorama y envió un centro que propició el ingreso por sorpresa de Melgarejo, quien se halló en soledad ante el nulo marcaje de Frank Fabra y conectó de cabeza para establecer el 1-0.

La ventaja en el resultado le permitió a Racing replegarse, adoptar una postura conservadora y depositar sus esperanzas en un contragolpe que le permitiera extender la diferencia. Boca, por su parte, se aventuró en búsqueda del empate y, aunque fue víctima de sus imprecisiones en la construcción del juego, creó una oportunidad para restablecer el empate en el epílogo del partido. A los 39’, Villa ejecutó un córner desde la derecha y, tras los desvíos en Leonardo Jara y Tevez, la pelota quedó flotando a instancias del área chica, donde Franco Soldano impactó de volea, pero su tiro se marchó por encima del travesaño.
Los últimos arrebatos ofensivos de Boca fueron infructíferos e, incluso, Racing pudo haber aumentado la ventaja, pero estuvo errático en ataque tras el tanto de Melgarejo. De esta manera, la Academia brindó el primer golpe de la llave e intentará sellar su clasificación fuera de su estadio. Mientras que el Xeneize buscará recuperarse y dar vuelta la serie en el compromiso de vuelta, que se llevará a cabo el próximo miércoles 23 de diciembre, a partir de las 21.30, en La Bombonera. El ganador se enfrentará en la semifinal con Santos de Brasil, que eliminó a Gremio con un resultado global de 5-2.
Formaciones
Racing: Gabriel Arias; Fabricio Domínguez, Leonardo Sigali, Nery Domínguez, Alexis Soto (ST 30’ Lucas Orban), Eugenio Mena; Lorenzo Melgarejo (ST 35’ Walter Montoya), Leonel Miranda, Matías Rojas (ST 35’ Augusto Solari), Héctor Fértoli (ST 23’ Carlos Alcaraz); Lisandro López (ST 30’ Darío Cvitanich). DT: Sebastián Beccacece.
Boca: Esteban Andrada; Leonardo Jara, Lisandro López, Carlos Izquierdoz, Frank Fabra; Jorman Campuzano, Nicolas Capaldo; Eduardo Salvio (ST 31’ Mauro Zárate), Edwin Cardona (ST 15’ Franco Soldano), Sebastián Villa; Carlos Tevez. DT: Miguel Ángel Russo.
Gol: ST 14’ Lorenzo Melgarejo (RAC).
Amonestados: PT 13’ Matías Rojas (RAC) y 23’ Sebastián Villa (BOC). ST 35’ Lisandro López (BOC), 36’ Leonardo Jara (BOC), 43’ Nery Domínguez (RAC) y 47" Carlos Alcaraz (RAC).
Árbitro: Esteban Ostojich (Uruguay).
Estadio: Juan Domingo Perón (Avellaneda).