21 de diciembre de 2020
Ayer por la tarde, el Gobierno Nacional anunció mediante un comunicado oficial, la suspensión “del ingreso y salida de vuelos desde y hacia Gran Bretaña a partir de mañana preventivamente, a raíz de la situación epidemiológica que registra ese país, tras declarar la aparición de una nueva cepa de COVID-19”. Se trata de la mutación “N5017”, un nuevo código genético del coronavirus, el cual comenzó a propagarse en Londres y el sureste de Inglaterra. Hay mucha preocupación debido a que, según las primeras investigaciones, esta nueva cepa es hasta un 70% más transmisible.

De esta manera, el vuelo BA245 de la empresa British Airways arribó al aeropuerto internacional de Ezeiza, procedente de Londres, a las 9:10, diez minutos antes del horario establecido de llegada. Para ello se montó un operativo especial. Los 175 pasajeros del vuelo junto a la tripulación fueron aislados dentro del aeropuerto, a la espera de las diligencias correspondientes. “Con PCR negativo pueden entrar, pero van a registrar pasajero por pasajero, ciudad por ciudad y casa por casa”. El Ministerio de Salud, junto a la cartera de Transporte y la Dirección Nacional de Migraciones (DNM), dependiente del Ministerio del Interior, diagramaron una recepción dotada de controles y con seguimiento específico de los pasajeros y la tripulación. Deberán cumplir con una cuarentena de siete días, una vez que acrediten los requisitos exigidos para el ingreso al país: un test de PCR con resultado negativo y un seguro COVID. En tanto, no podrán volver a subirse a un avión en caso de querer ir hacia alguna otra provincia argentina.

Respecto a esta nueva cepa, se trata de una mutación en la proteína de la “espícula” del coronavirus, que le permite engancharse a las células humanas para penetrarlas. Según el ministro de Salud, Ginés González García, ésta es de más contagiosa, pero no más grave ni mortal que la que conocemos. “Hay 29 cambios que implican una capacidad incrementada de transmisión de la enfermedad de un 70 por ciento”, indicó.