23 de diciembre de 2020
Lionel Messi no tiene descanso. Solo unas horas después del compromiso ante Valladolid en condición de visitante, donde grabó su huella en la victoria 3-0 de Barcelona, inició una carrera contrarreloj. En primera instancia, se dirigió hacia el aeropuerto y se encontró con su esposa Antonela Roccuzzo y sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro. De inmediato, abordó su avión privado y emprendió el viaje hacia la Argentina. De esta manera, el futbolista pasará la Nochebuena y la Navidad en Rosario, su ciudad natal, en el marco de una tradición familiar que solo es interrumpida cuando se lo impide el calendario deportivo.
El ganador de seis Balones de Oro arribó al aeropuerto rosarino este miércoles, alrededor de las 10.40, en el Gulfstream V, matrícula LV-IRQ. El jet, propiedad del argentino, tiene una autonomía de 10.742 kilómetros y puede alcanzar una velocidad máxima de 966 kilómetros por hora debido a que cuenta con motores Rolls Royce. El fuselaje tiene 29 metros de longitud y la capacidad de la aeronave es de 19 pasajeros. En caso de que las personas busquen mayor confort durante el viaje, pueden transformar los asientos en camas de una plaza. Además, tienen a disposición dos sanitarios (uno con ducha) y dos cocinas.

Antes de comenzar el trayecto con destino a su ciudad de origen, el atacante volvió a hacer historia y quebró el récord del brasileño Pelé como máximo goleador con un mismo club. La Pulga culminó con un éxito una acción colectiva, selló el triunfo sobre Valladolid y alcanzó los 644 tantos con la camiseta del Blaugrana. Con anterioridad, asistió al francés Clément Lenglet para la inauguración del marcador y filtró un pase para el estadounidense Sergiño Dest, quien envió un centro para el tanto del danés Martin Braithwaite, que se ganó un lugar en la alineación titular en los últimos partidos.

Ahora, el capitán del elenco dirigido por Ronald Koeman permanecerá durante escasos días en su tierra, ya que deberá presentarse en el entrenamiento del conjunto de Cataluña el próximo 27 de diciembre. Esto se debe que el Culé se enfrentará con Eibar por la 16° fecha de La Liga el martes 29 en el Camp Nou. Pero la agenda de Messi y compañía continuará: el 3 de enero visitarán a Huesca, el 6/1 harán lo propio ante Athletic Bilbao, el 9/1 se medirán con Granada y concluirán la seguidilla de duelos el 13/1 contra Real Sociedad en el comienzo de la Supercopa de España.
En 2019, Messi aterrizó en Rosario el 22 de diciembre en su avión privado. A diferencia de lo que ocurrirá este año, estuvo en el país hasta el 2 de enero debido a que la institución catalana le otorgó un permiso especial para descansar cuatro días más que el resto de sus compañeros. Otro hecho que no se repitió en esta oportunidad es que el emblema de la Selección Argentina no estuvo acompañado en el viaje por su amigo Luis Suárez y su familia porque el uruguayo se marchó de Barcelona y fue transferido al Atlético Madrid de Diego Simeone en el transcurso del último mercado de pases.